Cada mañana del 6 de enero, en muchos hogares de España, la ilusión reina por encima de las ganas de dormir. Llega ese esperado momento de abrir los regalos, y ahí el tan deseado móvil que llevabas tiempo queriendo. Pero no es el color que quería, o el tamaño te parece demasiado grande al tenerlo en la mano. O tal vez seas de iPhone y te han regalado un Android, o viceversa.
Como es normal cuando recibimos un producto de tecnología, el primer impulso siempre es abrir la caja, encenderlo, quitarle los plásticos protectores y trastear un poco con él antes de decidir si te lo quedas o no.
Y lo peor es que no sabes que ese gesto de quitar el precinto de plástico o la pegatina de seguridad podría fastidiarte la devolución o el cambio.
Y aunque en España está bastante instaurada la creencia de que si se conserva el ticket, todo se puede devolver, la realidad en términos legales es mucho más compleja. Según la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, tus derechos cambian radicalmente dependiendo de si Melchor, Gaspar y Baltasar compraron ese móvil en una web o en una tienda de barrio.
Dependerá de dónde se compró
Para entender si puedes devolver ese móvil que ya has abierto, primero tienes que mirar el ticket de compra (o el ticket regalo). Aquí está la diferencia y lo que determina si podrás o no devolverlo.
- Si el regalo se compró por internet: Es el mejor de los casos, ya que la ley te protege con el llamado Derecho de Desistimiento. Tienes 14 días naturales desde que se recibe el producto para devolverlo sin dar ninguna explicación. Y lo más importante es que la normativa permite que abras la caja para inspeccionar el producto. La ley entiende que, al no haberlo visto físicamente antes de comprarlo, tienes derecho a comprobar sus características con la misma libertad que tendrías en una tienda, en caso de tenerlo expuesto. Eso sí, hay que entender que inspeccionar no significa usar, por lo que puedes encenderlo y ver el color, pero si le quitas los plásticos, configuras tu cuenta de Google o haces llamadas, el vendedor podría reclamarte una compensación por la depreciación del bien.
- Si el regalo se compró en una tienda física: Por ley, una tienda física no está obligada a aceptar devoluciones de productos que no estén defectuosos. Si el móvil funciona bien, pero no te gusta, el comercio puede negarse legalmente a recogerlo. Afortunadamente, grandes cadenas como El Corte Inglés, MediaMarkt o FNAC y muchas tiendas pequeñas ofrecen la devolución como una política comercial de cortesía para atraer clientes. Pero son ellos quienes ponen las normas, por lo que podrían decirte que «si está desprecintado, no se devuelve».
Por tanto, si rompes el plástico que envuelve la caja o le quitas el cierre de seguridad, quedas automáticamente a merced de la buena voluntad del encargado. La mayoría te dirá que no, ya que ese producto ya no se puede vender como nuevo.
Aspectos a tener en cuenta
Incluso si el móvil fue comprado online y tienes esos 14 días de gracia, hay ciertas líneas rojas que nunca debes cruzar si quieres recuperar todo el dinero.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recuerda constantemente que el derecho de desistimiento tiene excepciones. La más clara afecta a productos que precisen de higiene, como auriculares o cepillos de dientes eléctricos que, una vez abiertos, no se pueden devolver por razones obvias.
Pero en el caso de los móviles, la trampa está en el software y la vinculación de cuentas. Si al encender ese iPhone o ese Samsung lo registras con tu Apple ID o tu cuenta personal, activas sistemas de seguridad o descargas aplicaciones, estás personalizando el dispositivo de tal manera que dificultas su reventa. Muchas tiendas online especifican en su letra pequeña que aceptan devoluciones de productos abiertos, pero aplican una penalización (restan dinero a lo que te devuelven) si el dispositivo ha sido manipulado más allá de una «mera comprobación».
