Tras ver cómo sus competidores se abren camino y le quitan clientes, Amazon ha decidido actuar. El gigante del comercio electrónico tiene un plan con el que busca fidelizar a los vendedores chinos, aquellos que alimentan el catálogo de tiendas como Shein.
Amazon quiere ser grande en China y así aumentar la competencia con sus rivales más directos. Si ellos se han extendido a vender en Estados Unidos y Europa, Amazon quiere superarles en ese segmento del mercado. Para ello, se anuncia la apertura de su primer almacén Smart en Shenzhen.
Un almacén todo en uno
El principal objetivo que tiene Amazon con esta apertura es ganar presencia en China y, al mismo tiempo, ayudar a que los vendedores reduzcan los costes. Según la empresa, la disponibilidad del almacén Smart de Shenzhen implicará que los vendedores podrán ahorrar hasta un 45%. La intención de Amazon es que lo utilicen los vendedores chinos que comercializan sus productos teniendo a clientes estadounidenses como principal objetivo.
Con la disponibilidad de este centro, Amazon pretende plantar batalla a la rivalidad que tiene con plataformas online como Shein o Temu. Los vendedores no solo ahorrarán costes al poder apoyarse en la presencia del centro, sino que este también hará su trabajo más sencillo. Localizado en el centro industrial de Shenzhen, creará un punto de conexión entre las fábricas chinas y los almacenes de Amazon en Estados Unidos.
Gracias a ello, todas las tareas complicadas de la gestión de venta internacional quedarán en manos de Amazon. Los vendedores no tendrán que preocuparse ni de las gestiones de aduanas ni tampoco del almacenamiento o de otros procesos relacionados. Eso simplificará la venta internacional y aumentará las posibilidades de los vendedores chinos de hacer negocio.
Hay otro almacén en camino
Después de la apertura en Shenzhen, Amazon ya ha confirmado que está trabajando en un segundo almacén. En este caso se encontrará situado en el Delta del río Yangtsé. Esta es una ubicación estratégica para el comercio en China y para la distribución internacional, así que será clave para que Amazon pueda aumentar sus ventas. El segundo almacén se utilizará para que los vendedores puedan enviar sus productos a Japón y Europa, dos regiones donde también hay un gran potencial de ventas.
No obstante, era clave que primero realizaran la apertura en Shenzhen, puesto que está considerada como la ciudad que aglutina la mayor parte del comercio en la región. Es donde se encuentran más de la mitad de los vendedores chinos y también se trata del epicentro de las ventas internacionales. Amazon necesitaba estar presente en Shenzhen para poder competir de tú a tú con estas tiendas rivales que cada vez están alcanzando una mayor cuota de mercado.
Eso sí, mientras Amazon facilita que los vendedores chinos puedan enviar sus productos con más facilidad a Estados Unidos, en Occidente se mira de reojo las ventas de bajo valor. Tanto Estados Unidos como Europa están introduciendo medidas de control y regulaciones que quieren poner freno a este tipo de política comercial cada vez más masiva desde China. Amazon, en cualquier caso, sabe que este es un mercado que aporta millones de ingresos y que registra millones de ventas, así que no se quieren quedar fuera mientras la tendencia continúa al alza.
Ahora lo que faltará ver es cuál es el efecto que tiene este cambio de rumbo en China. Los vendedores son un valor claro para cualquier tienda y Amazon espera que muchos de los que trabajan con sus rivales también comercialicen sus productos en su catálogo. Al fin y al cabo, para muchos estadounidenses resulta más atractivo comprar en Amazon que hacerlo en otras tiendas, por lo que esta podría acabar convirtiéndose en una buena decisión.
