Seguro que te ha pasado en infinitas ocasiones, que entras a una página web y, antes de poder leer nada, aparece la típica ventana que te pide aceptar o rechazar las famosas cookies. La mayoría de nosotros, por prisa o por pereza, pulsamos directamente en “Aceptar todo” sin pensar demasiado en lo que estamos aceptando.
Y cuidado, porque esto podría tener consecuencias importantes para nuestra privacidad, e incluso poner en riesgo nuestros datos. Y te conviene saberlo, porque Google no eliminará las cookies.
¿Qué son las cookies?
Las cookies son pequeños archivos de texto que los sitios web almacenan en nuestro navegador. Su función es, en teoría, mejorar la experiencia de navegación: recordar tus contraseñas para que no tengas que escribirlas cada vez, guardar el idioma que prefieres o recomendarte contenido que se ajuste a tus intereses. Hasta ahí, todo parece útil y práctico, pero detrás de esa comodidad hay una parte peligrosa, y es que cuando aceptamos sin leer, también estamos permitiendo que se recopile muchísima información sobre lo que hacemos en internet.
En España, según un estudio de SEAL Metrics, el 65 % de los usuarios acepta cookies sin saber cómo funcionan ni qué implicaciones tienen. Y ahí está el problema, en la falta de información que hace que millones de personas estén compartiendo sus datos sin saberlo. Porque sí, aceptar cookies significa en muchos casos abrir la puerta a que terceros sepan qué páginas visitas, qué productos buscas, qué compras haces e incluso desde qué lugar te conectas.
Riesgos de aceptar las cookies
El Instituto Nacional de Ciberseguridad o INCIBE advierte de que las cookies no siempre son inofensivas. De hecho, pueden ser aprovechadas por ciberdelincuentes en diferentes escenarios, que detallamos a continuación:
- Robo de cookies de sesión. Esto se da cuando un atacante consigue explotarlas mediante una vulnerabilidad de tu navegador o de tu equipo, accediendo así a tus contraseñas o a servicios en los que te hayas identificado.
- Cookies falsas que se hacen pasar por las reales, para robar credenciales de acceso.
- Cookies de terceros que registran nuestras búsquedas, porque esos datos pueden usarse para dirigirnos a tiendas fraudulentas mediante anuncios que simulan ofertas irresistibles.
El simple hecho de navegar por internet ya es peligroso por sí mismo, claro está, y estamos expuestos a la red a poco que hagamos, pero si además aceptamos todas las cookies sin ningún tipo de control, los riesgos se multiplican.
Es por eso que los expertos aconsejan borrar periódicamente las cookies de nuestros navegadores. Hacerlo no solo ayuda a proteger la privacidad y reducir las posibilidades de robo de datos, sino que también puede mejorar el rendimiento del ordenador o del móvil, ya que si se acumulan demasiadas cookies se ralentiza el sistema. Además, es especialmente importante eliminarlas si se usan ordenadores compartidos o públicos, para evitar que otra persona pueda acceder a nuestra información personal.
Claro que no todo es negativo, porque las cookies también tienen su parte buena, haciendo que la navegación sea más ágil, que no tengas que rellenar formularios una y otra vez y que puedas mantener la sesión abierta en los servicios que usas a diario. El problema es que, como señala el fundador de SEAL Metrics, Rafael Jiménez, muchas veces los textos que explican las políticas de cookies son demasiado técnicos y confunden al usuario, y esto desemboca en que la mayoría no sabe qué está aceptando realmente, ni diferencia entre cookies esenciales, cookies de marketing o cookies de análisis.
¿Qué tipos de cookies existen?
De hecho, existen varios tipos de cookies.
- Cookies temporales, que desaparecen cuando cierras la web.
- Cookies permanentes, que se quedan guardadas en tu dispositivo hasta que vuelvas a entrar.
- Cookies propias. Solo son usadas por la página web en la que las has aceptado.
- Cookies de terceros. Son las que más preocupan porque comparten la información con empresas externas. A esto se suman.
- Cookies obligatorias, que no se pueden desactivar porque son necesarias para el funcionamiento básico de la página.
- Cookies de marketing, que son opciones y que se utilizan para mostrarte anuncios personalizados en función de lo que busques en internet.
Por eso, la próxima vez que aparezca la ventana de cookies en tu pantalla, quizá merezca la pena dedicar unos segundos a elegir qué aceptas y qué no. Puede que pierdas un poco de tiempo, pero estarás ganando control sobre tus datos y reforzando tu seguridad en Internet.
