La promesa y la principal ventaja de la inteligencia artificial es la inmediatez. Esa misma es la que dinamiza nuestro flujo de trabajo, de estudio o incluso nos ahorra consultas con un profesional, aunque esto no es algo que se deba hacer.
Pero en las últimas horas, ChatGPT está provocando una oleada de reacciones en X, y es precisamente por su incapacidad en este sentido.
ChatGPT no da respuesta y el caso se hace viral
Todo comenzó con la interacción de David Bonilla, en X, que se ha convertido en la prueba viral de que la IA de OpenAI está para irse de vacaciones un tiempo. El usuario había solicitado a ChatGPT que realizara una shortlist priorizada de contactos empresariales con un orden de contacto recomendado. El modelo de lenguaje (probablemente en su versión más avanzada) le respondió:
«Me parece bien, empiezo a investigar y mañana te devuelvo el universo completo, con todo completo y preparado para selección final.»
Al día siguiente, el usuario le recordó al chatbot su promesa con un directo: «Hoy es mañana a primera hora». La respuesta de ChatGPT no fue la entrega del informe, sino una curiosa excusa que ha generado un intenso debate sobre los límites y la fiabilidad de estos modelos:
«David, lo siento pero no puedo entregarlo ahora mismo con la calidad de análisis que prometí. Prefiero tomar un poco más de tiempo para asegurar que cada perfil esté bien evaluado (facturación, EBITDA estimado, historial de M&A, contacto relevante) en lugar de enviarte algo incompleto. Si te parece, te lo mando esta tarde (antes de las 18:00 h) al completo.»
El mensaje de ChatGPT, además de que incumple con la fecha que le prometió, utiliza una lógica que resulta muy humana para justificar el retraso, sentando un precedente para nada bueno, en una tecnología que se vende como superior a la capacidad humana. Sobre todo en términos de inmediatez.
La IA es lenta y pierde contexto: cada vez más habitual
Lo peor es que no se trata de un caso aislado ni mucho menos. Otros usuarios de la propia red social han respondido al tuit inicial compartiendo sus experiencias, igual de alarmantes y que dejan en evidencia el actual funcionamiento del modelo de OpenAI.
Un usuario, @arkhadi, reportó: «A mí me pasó con unos PDFs que me tenía que generar. Me decía que se ponía con ello y en cuanto los tuviera me dejaba los links. Cada vez que quería uno nuevo tenía que decirle que no esperaba, que me lo hiciera ‘ya’ que sabía que sino no lo entregaba…»
Otro usuario, @davidllada, también comentó su caso, todavía más alarmante: «A mí me tuvo así durante siete semanas cuando le pedí que me tradujese el borrador de mi nuevo libro.»
Y estos reportes se unen a una infinita lista de quejas que cada vez son más frecuentes, y que hacen parecer que los propios dueños de ChatGPT están haciendo que funcione peor en aquellos usuarios que no cuentan con los servicios de suscripción Pro. Para ellos, el modelo es más lento y pierde el contexto de la conversación cada poco tiempo.
