La Armada dio la bienvenida a su nuevo dron marítimo Sead 23 este domingo, 14 de diciembre de 2025. Según las especificaciones, este vehículo no tripulado está preparado para moverse a 30 nudos, que equivalen a 55,56 km/h, y tienen una autonomía de 200 millas, que son 321,87 km. Estas características son cruciales para las misiones que las Fuerzas Armadas de España van a encomendarle.
El Ejército español ha demostrado en múltiples ocasiones sus intentos por modernizarse con vehículos de última generación. Entre los ejemplos más recientes, tenemos la modernización de sus helicópteros NH90 MSPT y de las fragatas F-100, la compra de un lote de aviones Eurofighter Tranche 4, o la mejora de los A400M con capacidades SAR. La última adquisición ha sido el Sead 23, un dron marítimo USV (Vehículo de Superficie No Tripulado), fabricado por la empresa gallega Seadrone, filial de Zelenza.
El Sead 23 llevaba dos años evaluándose y, finalmente, atracó en la base aval de Rota el pasado fin de semana. Ya habiendo superado el proceso de evaluación, el Sead 23 está listo para llevar a cabo misiones de «de vigilancia, inspección y apoyo», como recoge la Armada en su cuenta de X (Twitter). Pero, antes, deberán encargarse de una fase de formación de operadores, con ayuda del personal técnico de Seadron. El objetivo es que a principios de 2026 comiencen a ampliar las capacidades del Sead 23, con la instalación de una estación de armas remota (RWS) o munición merodeadora.
Especificaciones técnicas de Sead 23
La Armada comenta en una nota de prensa que el dron de superficie Sead 23 es el resultado de tres años de arduo trabajo por parte de Seadron. La empresa ha trabajado codo con codo con el Centro de Experimentación y Vehículos no Tripulados de la Armada (CEVENTA), que han cooperado para la mejora del diseño y la inclusión de nuevas capacidades.
Este dron USV destaca su enlace satélite, que permite operarlo a distancia y que solo está limitado por su capacidad de combustible. El vehículo, propulsado por un motor de 250 caballos de potencias, tiene una autonomía de hasta 321,87 km a 15 nudos (27,78 km/h), por lo que su radio de acción es bastante amplio. Además, sus creadores aseguran que es capaz de navegar a velocidades máximas de 30 nudos (55,56 km/h), aunque eso supone una autonomía más baja.
El Sead 23, con 7 metros de eslora, puede transportar una carga útil de hasta 300 kilogramos. Esto es crucial para las operaciones de vigilancia, inspección y apoyo que realice, en las que tendrá que transportar material si fuese necesario.
La equipación del dron USV
La configuración básica, equipada por Seadron, sobresalen los siguientes elementos.
- Un sonar multihaz. Se trata de tecnología acústica avanzada capaz de crear mapas 3D precisos del fondo marino al emitir haces de sonido y analizar los ecos que vuelven.
- Un radar de superficie. Consiste en un sistema de vigilancia que usa ondas de radio para detectar la posición de otros vehículos.
- Un transceptor AIS. Son dispositivos electrónicos que tienen los barcos para recibir y transmitir datos de navegación a otras embarcaciones, como la posición, el rumbo o la velocidad.
- Una cámara EO/IR. Es un sistema de imagen avanzado que combina un sensor Electro-Óptico (EO), que captura la luz visible como una cámara convencional, y uno Infrarrojo (IR), que detecta el calor para una visión térmica.
Asimismo, la Armada detalla que el Sead 23 es capaz de comunicarse en remoto a través de tres tipos de enlace: satélite, radiofrecuencia y 5G. De este modo, el dron es capaz de seleccionar automáticamente la mejor conectividad en todo momento para no perder nunca el contacto.
A todo esto, el Ejército pretende incorporarle más tecnología, con la intención de «incrementar la capacidad de combate»:
- Una estación de armas remota (RWS). Un sistema de armas ligero o medio operado a distancia para observar y apuntar. Permite disparar sin poner en riesgo al personal frente al fuego enemigo.
- Munición merodeadora. Este tipo de munición aérea es capaz de esperar pasivamente alrededor del objetivo durante un tiempo. Solo ataca cuando localiza al enemigo.
