Windows 10: cambiar las opciones de cerrar la tapa en portátiles

Windows 10: cambiar las opciones de cerrar la tapa en portátiles

Manu Iglesias

Con la configuración por defecto, al cerrar la tapa en un portátil con Windows 10 el equipo entrará en suspensión. Es un comportamiento bastante razonable y en muchos casos será la opción elegida, pero es posible cambiarla y hacer que al cerrar la tapa ocurran otras cosas diferentes.

Por ejemplo, puedes elegir que al cerrar el portátil entre en suspensión, se apague o que no haga absolutamente nada. Además, la configuración puede ser diferente si el ordenador está funcionando con la batería o conectado a la red eléctrica, algo que tiene mucho sentido que sea así.

El portátil se suspende al cerrarlo

Lo más habitual es que el portátil que usas, con Windows, se suspenda cuando cerramos la tapa. Automáticamente activa el modo suspensión y evita que estemos gastando si no lo necesitamos. Pero al volver a encender o al abrir la tapa todo sigue como estaba. Ahorramos energía y no perdemos lo que tenemos. Pero no tiene por qué ser siempre así y podemos evitar que se apague cuando lo cerramos.

Cambiar los ajustes de cierre de tapa de un portátil con Windows 10

Si no estás conforme con el comportamiento de tu equipo al cerrar la tapa, vamos a ver, paso a paso, lo que debes hacer para cambiar esta configuración y así lograr que tu PC responda como más te convenga.

Para poder modificar el ajustes, lo primero que debes hacer es acceder a los ajustes de energía del ordenador.

  • Ve al panel de control escribiéndolo en la barra de inicio
  • Abre el panel de control en el ordenador
  • Toca en la opción Hardware y sonido del menú de ajustes
  • Busca y abre Opciones de energía
  • En la barra lateral, escoge, Elegir la acción de cierre de tapa

Una vez hecho esto te encontrarás con una serie de opciones, entre las que se encuentra lo que el ordenador debe hacer al presionar el botón de encendido/apagado y también la que nos ocupa, lo qué debe hacer al cerrar la tapa.

Verás una serie de opciones:

  • No hacer nada
  • Suspender
  • Hibernar
  • Apagar

Podrás elegir en el menú desplegable lo que quieras tanto si cierras la tapa y está funcionando con batería como si cierras la tapa de tu portátil con Windows y lo tienes enchufado a la corriente. Puedes elegir que se suspenda si está con batería o que no pase nada si está conectado y no te importa no ahorrar energía durante este tiempo. No deben ser iguales los ajustes en cada caso.

Al desplegarlo cualquiera de ellos encontrarás las opciones que están disponibles (no hacer nada, suspender, hibernar o apagar). Escoge en cada uno de los desplegables lo que quieres que haga y cuando lo tengas configurado pincha sobre Guardar cambios en la parte de abajo de la pantalla para que queden establecidos. Puedes seguir estos pasos siempre que lo necesites para cambiar la configuración si no te convence.

Cambiar ajustes del cierre de la tapa en un portátil con Windows 10

La opción más conveniente depende un poco del uso que hagas de tu ordenador. Si lo sueles utilizar conectado a una pantalla externa la opción lógica es escoger no hacer nada y así podrás cerrar la tapa para trabajar exclusivamente con la pantalla externa y tener menos distracciones. En cambio, si eres una persona que se mueve mucho y trabaja en varias ubicaciones a lo largo del día, elegir que el ordenador se suspenda puede ser una muy buena opción.

Diferencias entre hibernar y suspender

Entre las cuatro opciones anteriores hay dos bastante obvias: no hacer nada y apagar. La primera mantendrá el ordenador tal y como está y la última lo apagará. Todos sabemos con claridad qué es apagar un ordenador o cualquier otro aparato. Pero puede que haya dos que no tengamos muy claras: hibernar o suspender, ¿cuál elegimos para el ordenador? ¿Es lo mismo?

No, no es lo mismo. Cuando suspendemos el ordenador, que sueel ser lo que está activado por defecto cuando cierras tu tapa, el dispositivo entre en un consumo mínimo. Se mantiene encendido con la energía suficiente para que la memoria RAM funcione pero sin “fuerza” para nada más. Lo que nos permite esta memoria RAM encendida es que cuando abrimos la tapa todo esté tal y como estaba.

En el caso de la hibernación no es la memoria RAM la que almacena lo que haces sino el disco duro. En este caso la energía que consume es mínima y puede durarte mucho más tiempo encendido si esto es lo que te preocupa. Aquí no estás consumiendo energía pero, en cambio, sí espacio en el disco.

Consumirá menos en modo hibernación, conseguiremos ahorrar más energía que si suspendemos. La diferencia es que tardará más en cargar. Lo normal será que si vas a ir a comer o vas a salir un momento, cuestión de minutos, suspendas. Si vas a pasar más tiempo fuera, como toda la tarde o la noche, lo aconsejable es hibernar.