Durante años, los patinetes eléctricos o VMP han circulado por nuestras ciudades sin matrícula, sin seguro y, en muchos casos, sin identificar. Pero el Consejo de Ministros acaba de dar luz verde a una serie de regulaciones que cambiarán la movilidad de este tipo de vehículos.
El Gobierno ha aprobado el Real Decreto que pone en marcha el Registro de Vehículos de Movilidad Personal (VMP), un trámite que dejará de ser opcional para convertirse en un requisito necesario para poder circular con ellos. Y las multas para quienes no cumplan con esta condición no son poca cosa.
El objetivo de la Dirección General de Tráfico es poner orden en un parque móvil estimado de más de cuatro millones de patinetes. Pretenden, en primer lugar, identificar al vehículo y a su dueño, y después exigir el seguro obligatorio. Sin el primer paso (el registro), el segundo (la póliza) es imposible. Y es aquí donde por fin habrá una buena normativa.
Aunque el seguro obligatorio todavía está pendiente de su entrada en vigor definitiva debido a los últimos ajustes regulatorios, la DGT ya ha puesto las cartas sobre la mesa respecto a las consecuencias de circular fuera de la ley. Según la información facilitada tras la aprobación del decreto, circular sin el aseguramiento obligatorio, lo cual implica no tener el vehículo registrado, conllevará multas que oscilan entre los 202 y los 610 euros. Sin embargo, la normativa contempla agravantes que podrían elevar la sanción hasta los 800 euros en los casos más graves. Estamos hablando de importes que, en muchas ocasiones, duplican el valor del propio patinete.
Patinetes nuevos y antiguos
Sin embargo, esta medida no se aplicará a todos los patinetes por igual. La DGT y el Ministerio del Interior han establecido una distinción técnica y, dependiendo de cuándo compraste tu VMP, el trámite varía.
Patinetes con certificado
Desde el pasado 22 de enero de 2024, en España solo es legal vender patinetes que cumplan con el Manual de Características de los VMP. Estos modelos son fáciles de identificar porque llevan una placa de marcaje de fábrica (una especie de chapa metálica o adhesivo inamovible) con un número de certificado único y un código QR.
Para estos usuarios, el trámite será puramente administrativo. A través de la Sede Electrónica de la DGT, el titular introducirá sus datos personales, el número de certificado y el número de serie del bastidor. Tras pagar la tasa correspondiente (cuyo importe exacto se confirmará con la publicación en el BOE), Tráfico expedirá un certificado digital y una etiqueta identificativa.
Patinetes sin certificado (los antiguos)
Si compraste tu patinete (por ejemplo, un Xiaomi M365 de primera generación) antes de la obligatoriedad del certificado, no tienes tiempo que perder.
Para registrar estos modelos, el propietario deberá aportar pruebas documentales de que el vehículo existe y es suyo. Esto incluye la factura de compra original, una ficha técnica del fabricante o, en defecto de todo lo anterior, una fotografía detallada del vehículo que permita su identificación.
Eso sí, la normativa establece que los patinetes no certificados podrán circular legalmente y estar registrados solo hasta el 22 de enero de 2027. A partir de ese día, quedarán automáticamente fuera de la legalidad y no podrán circular por la vía pública, salvo que el usuario los someta a una costosa certificación individual en un laboratorio autorizado, algo que raramente compensará económicamente. Por tanto, podría decirse que estarán prohibidos.
Cómo será el trámite
La DGT centralizará todo a través de su web, aunque también se habilitará asistencia telefónica a través del número 060 para aquellos que no se lleven muy bien con las tecnologías.
La idea es que en un futuro, el registro se realice automáticamente en el momento de la compra en la tienda o al contratar el seguro con compañías como AXA o MGS, que ya están adaptando sus productos a esta nueva realidad.
Una vez completado el registro, el patinete dejará de ser anónimo. El usuario recibirá una etiqueta identificativa con un código único que deberá pegarse obligatoriamente en una parte visible del patinete.
