¿Cuándo bajarán los precios de los coches eléctricos?

Los coches eléctricos tienen una de las contras que menos interesan de cara a los de gasolina, y son sus precios. En la actualidad, muchos usuarios siguen viendo esto como una barrera a la hora de adquirir un vehículo de nueva generación. Y, aunque existen diversas ayudas para facilitar la compra, los coches de gasolina y diésel tienen ese punto que los hace de un mejor atractivo para los conductores.

Aunque los coches eléctricos están ganando cada vez un mayor protagonismo, la realidad nos dice que los conductores siguen teniendo a los de gasolina como la principal atención en el momento a decantarse por uno u otro. Entre los varios factores, además de las contras como la autonomía en gran parte de los casos, los altos precios son el factor principal para no llevarlo a cabo. Y, aunque se sabe no será para siempre, sí habrá que esperar algún tiempo más para verlo.

Los de gasolina y eléctricos se equipararán en 2027

En concreto, se estima que no será hasta principios del año 2027 -a más tardar- cuando los coches eléctricos tengan precios similares (o incluso más baratos) que los de gasolina. Y es que las ventas son todavía testimoniales: los vehículos puramente eléctricos apenas acumularon una cuota de mercado del 1,77 por ciento en España en el primer cuatrimestre del 2021.

Es cierto que la cifra crecerá con la incorporación paulatina de las ayudas del Plan Moves III, pero el objetivo de electrificar todo el parque parece todavía muy lejano. Así lo indica la consultora Bloomberg New Energy Finance (BNEF), entidad reconocida en todo el mundo por sus certeros análisis del mercado del automóvil.

Esta adelanta ahora esta fecha donde se establece que en 2026 ya veremos precios semejantes para el caso de los coches eléctricos de uso particular de tamaño medio (segmentos C y D). Estos serían las berlinas, los hatchbacks o los SUV. Sin embargo, para las furgonetas eléctricas el límite se adelanta un año 2025; para los coches eléctricos más pequeños (segmento B) se retrasa a 2027. La equiparación del precio entre los coches eléctricos y los coches de combustión es uno de los hitos potenciales que significarán un cambio sin retorno en la industria automotriz.

La bajada de las baterías, clave

El análisis va un poco más allá e incluye una previsión para 2030, cuando los coches eléctricos serán un 18% más baratos (antes de impuestos) que un automóvil similar de gasolina. La barrera del precio irá cayendo por su propio peso, siendo la caída de los precios de las baterías y las nuevas plataformas las causas de un abaratamiento.

Baterías coches eléctricos gasolina

Sobre las primeras, la probable caída en los precios de las baterías, de hasta un 60% en una década: de los 120 euros por kWh actuales a unos 50 euros por kWh en 2030. En una batería de tamaño medio, de 60 kWh, esto supondría pasar de 7.200 euros a 3.000 euros de coste. El momento clave llegará, dice BNEF, en 2024, cuando se cruce la barrera de los 100 dólares (82 euros).

Además, claro está de las nuevas plataformas específicas para coches eléctricos. Estas servirán para reducir los gastos entre un 10% y un 30%. Donde, en un mismo chasis, se podrán fabricar modelos distintos (incluso de diferentes marcas) usando paquetes de baterías estandarizados y otros componentes comunes», que se producirán a mayor escala.

Este estudio ha calculado que actualmente el precio de un eléctrico de tamaño medio es de 33.300 euros, frente a los 18.600 euros de media en un coche de gasolina. Sin embargo, para 2026 se prevé que el precio del eléctrico pueda estar en torno a los 19.000 euros por la reducción de costes. Si se llevan a cabo estas tareas, con la bajada de los precios de las baterías como punto clave, el precio de los coches eléctricos será inferior a sus equivalentes térmicos en apenas 6 años.

En 2035, todas las ventas serán de eléctricos

Esto hará, por otra parte, que las furgonetas y los vehículos eléctricos de batería puedan alcanzar el 100% de las ventas de vehículos nuevos en 2035, incluso en el sur y el este de Europa, si los legisladores endurecen los objetivos de CO2 y refuerzan otras políticas a fin de estimular el mercado, como un despliegue más rápido de la infraestructura de puntos de carga.

Finalmente, al menos siete fabricantes de automóviles y diez países europeos han anunciado planes para eliminar gradualmente los automóviles convencionales. No obstante, sin un compromiso claro por parte de la UE, estos plazos se limitan a ser voluntarios o como mucho inciertos en cuanto a su exigibilidad.

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