Durante la Semana Santa, en España, el número de vehículos que veremos en las carreteras se incrementa, y mucho, por lo que los accidentes mortales suelen ser, lamentablemente, noticia. Y es por ello que, la DGT junto a la Guardia Civil, ampliarán los controles.
Dependiendo del momento del año, hay campañas orientadas a controlar motos, camiones, cinturones, alcohol, etc. Sin embargo, durante estas fiestas veremos una que no habíamos podido observar antes, y hace referencia al uso de la baliza V16, pero, sobre todo, a su posesión.
Qué controlará la DGT esta Semana Santa
Durante esta Semana Santa, la Dirección General de Tráfico cambia ligeramente el enfoque de sus controles. Más allá de lo habitual, este año hay un claro protagonista: el equipamiento del vehículo. Y no es casualidad, ya que será la primera Semana Santa en la que tendremos un elemento nuevo obligatorio.
La entrada en escena de la baliza V16 conectada marca un antes y un después. Este dispositivo, que sustituye a los triángulos de emergencia, no solo sirve para señalizar una avería, sino que también envía la ubicación del coche a la plataforma DGT 3.0. Esto quiere decir que permite avisar al resto de conductores de forma más rápida y segura, sin necesidad de bajarse del vehículo, algo fundamental durante estos días donde la cantidad de coches, camiones o motos se duplicará.
Por eso, en esta operación especial no se trata solo de cómo conduces (pues también habrá controles de cinturón, alcohol y más), sino también de si llevas lo que debes llevar en el coche. Los agentes van a fijarse especialmente en este punto, porque todavía hay muchos conductores que no han adquirido este elemento o que tienen dispositivos que no cumplen los requisitos.
Además, estos controles no serán solo en paradas rutinarias. También se comprobará su uso en situaciones reales, como averías o incidentes en carretera, donde revisarán que tenemos la baliza, que está homologada, que tiene batería, etc.
Qué controlará la DGT esta Semana Santa
- Llevar la baliza V16 en el coche
- Que esté homologada
- Que sea conectada (válida para DGT 3.0)
- Usarla correctamente en caso de avería
Si no cumplimos alguno de estos requisitos (dependiendo de la situación), se nos podrá imponer una multa que, habitualmente, ronda los 200 euros, por lo que no gastarse 30 en una baliza, no solo evita mejorar nuestra seguridad, sino que nos podría salir más caro, y, además, obligarnos a tener que comprarla igual después de la multa (al menos si no queremos otra).
Además, no se trata solo de cumplir normas: conviene revisar luces, frenos y neumáticos antes de salir. Tener a mano los sensores o avisadores del coche ayuda, pero también cuenta la prudencia al volante. Planear bien el viaje, evitar distracciones y no apurarse hace que todo sea más fácil. En Semana Santa, con más tráfico y viajes largos, cada detalle suma. Combinar los dispositivos nuevos con sentido común puede evitar sustos y que todos lleguen tranquilos. Al final, conducir con cuidado es cuidar de uno mismo y de los que van contigo.
