Un nuevo sistema permite proporcionar 20 Gbps simétricos con fibra óptica

Un nuevo sistema permite proporcionar 20 Gbps simétricos con fibra óptica

Redacción

Los avances tecnológicos aplicados a las redes de fibra óptica siguen dejando registros impresionantes. El último hito ha sido desarrollado en la Universidad de Bangor en Reino Unido, donde un grupo de investigadores ha logrado gracias a un nuevo sistema alcanzar conexiones de 20 Gbps simétricos.

Que por las redes de fibra óptica pasa el futuro de las telecomunicaciones no es ninguna nueva noticia. Lo que sí lo ha sido en los últimos días ha sido la nueva demostración de máximo rendimiento de conexiones a Internet gracias a esta infraestructura. El proyecto OCEAN desarrollado en la citada universidad británica ha logrado marcar un nuevo récord de velocidad en transmisión de datos multiplicando la capacidad actual de forma difícil de concebir a día de hoy.

Como leemos en Xatakaon, gracias a la técnica de multiplexación OOFDM (Optical Orthogonal Frequency Division Multiplexing) se ha conseguido alcanzar una velocidad de 20 Gbps simétricos, lo que deja muy atrás a los actuales 100 Mbps (generalmente no simétricos) que se sitúan como velocidad de referencia con fibra en España. Esta tecnología se lleva aplicando desde hace tiempo en las redes de cobre, pero los investigadores han conseguido emplearla con éxito en las actuales redes de fibra gracias a un pequeño equipamiento que se puede fabricar con la tecnología de hoy en día.

Gran futuro por delante

Mas la noticia no queda ahí. Mientras que los científicos aseguran que podrían comercializarse estos 20 Gbps simétricos en poco tiempo, el futuro es aun más halagüeño. Según sus estudios, gracias a las mejoras en esta tecnología esta velocidad podría llegar a alcanzar los 40 Gbps, una cifra de escándalo impensable en los hogares actuales.

Cierto es que se trata de velocidades innecesarias en la actualidad para la mayoría de los usuarios, pero su aplicación podría suponer una rebaja sustancial en el precio del acceso a Internet con conexiones ultrarrápidas. Por ejemplo, podría repartirse una conexión de semejante velocidad de descarga y subida entre distintos vecinos de modo que pagasen una cuota muy inferior a la actual por acceder a Internet de alta velocidad. Así pues, ahí parece radicar la gran ventaja de esta tecnología, puesto que con la misma infraestructura que se está desplegando en la actualidad se podrá ofrecer un servicio de gran velocidad en un mayor número de hogares.