Los malabares de Apple para tributar al mínimo en España

Los malabares de Apple para tributar al mínimo en España

Redacción

España no es excepción a la lista de países que permiten a Apple seguir multiplicando sus beneficios económicos. Sin embargo, la compañía se las ingenia para tributar lo menos posible en nuestro país gracias al trasladar los beneficios de ventas a Irlanda.

La declaración de la renta ha sido uno de los temas habituales en las conversaciones de los españoles en los últimos años. Con este telón de fondo, El País publica un interesante artículo en el que aclara la estrategia que sigue Apple para tributar cantidades raquíticas al fisco siempre comparadas con los millonarios beneficios que obtiene de su actividad en España. Ni siquiera la apertura en algunas ciudades españolas de las Apple Stores, las tiendas físicas de la compañía estadounidense,  ha servido para que una mayor parte del beneficio que obtiene en nuestro mercado lo tribute aquí.

Para entender la situación hay que empezar por conocer las 2 sociedades en las que se apoya Apple para operar en nuestro país. Por un lado, Apple Marketing Iberia vende a terceros y por otro Apple Retail Spain opera con las tiendas propias de la compañía. Apple Marketing Iberia tiene un considerable número de ventas a terceros pero factura desde Irlanda y la sociedad española cobra una comisión mínima (del 1% en 2010) que sirve para cubrir sus gastos.

El pasado año los ingresos de las comisiones por ventas de esta primera sociedad aumentaron un 27%. Si esta comisión continúa al 1%, esta filial habría conseguido unas ventas de hasta 1.775 millones de euros en este periodo. Si tenemos en cuenta que las ventas de la compañía generan un margen antes de impuestos de más del 30%, estas ventas darían 500 millones de euros, pero dado que la filial en nuestro país sólo factura comisiones y tiene que cubrir sus gastos en España, el resultado antes de impuestos nos deja 7,1 millones de euros de los cuales se tributan 2,5 millones de euros.

En lo que se refiere a la sociedad que opera sus tiendas físicas también consigue una tributación mínima. Apple Retail Spain multiplicó sus ventas por 14 en 2011, alcanzando los 76,36 millones de euros. Sin embargo, la empresa compra los productos a Apple Sales International, una sociedad irlandesa, por un valor de 60,6 millones de euros, lo que nos deja un margen bruto de ventas de sólo el 19%. Esta cantidad serviría para cubrir los gastos de personal y de explotación, de modo que las tiendas apenas serían rentables. Con estas cifras, el resultado antes de impuestos sería de 364.138 euros (menos del 0,5% de las ventas), cifra a la que le corresponden unos impuestos de 143.000 euros de los cuales 141.000 ya habrían sido retenidos. Por si fuera poco, todo lo pagado por impuesto de sociedades le sale a devolver puesto que en los años de lanzamiento la empresa incurrió en pérdidas.

Apple argumenta que el alto precio que paga por los productos a la sociedad irlandesa es "de acuerdo con las normas generales y a precios de mercado". De este modo, los beneficios a través de estas tiendas son nimios, de lo que se deduce la escasa cantidad de impuestos que paga en nuestro país. En cambio, lo hace en Irlanda, donde el impuesto de sociedades es menor (12,5%) y desde donde consigue hacer que escape a paraísos fiscales sin tributar. ¿Piensa el Gobierno actuar para evitar este tipo de prácticas en un momento en el que son los ciudadanos y las pequeñas empresas quienes siguen cargando con la situación de crisis económica?