El éxito del iPhone merma los beneficios de los operadores. ¿Dejarán de subvencionar móviles?

Las impresionantes cifras de ventas del iPhone durante el pasado año, al contrario de lo que pudiese parecer, no han tenido en los operadores que subvencionan estos terminales los beneficios esperador. Las compañías de telefonía móvil ven reducidos sus ingresos y aumentado el tráfico en sus redes, por lo que se intensifica el debate sobre el posible fin de las subvenciones.

En los últimos meses se han oído por primera vez quejas por parte de los operadores de telefonía móvil de los perjuicios que le causa una de sus políticas más habituales: la subvención de terminales móviles a sus usuarios. Las compañías han visto reducidos sus márgenes de beneficio en los últimos meses de una forma muy drástica con el fin de intentar mantener su cuota de mercado a toda costa, lo que le ha llevado a ofrecer terminales de última generación como el iPhone 4S en condiciones ventajosas para que sus usuarios no cambien de operador.

Sin embargo, las cuentas de las grandes compañías comienzan a no cuadrar. Sólo en el último trimestre de 2011 se vendieron 37 millones de iPhone en todo el mundo, lo que a Apple le reportó beneficios récord pero no así a los operadores telefónicos, principales compradores de terminales para posteriormente subvencionarlos a sus usuarios a cambio de sus tarifas y un prolongado compromiso de permanencia.

Teniendo en cuenta que el precio medio del terminal oscila en torno a los 500 dólares y que los operadores lo pagan por anticipado y tardan demasiado tiempo en su opinión en amortizar esta inversión, sus cuentas se ven lastradas. Como vemos en un artículo de El Confidencial, en Estados Unidos los principales operadores no acaban de conseguir los ingresos esperados y se han visto incluso obligados a cancelar sus planes para la necesaria ampliación del espectro móvil dado el auge de las conexiones móviles potenciadas precisamente gracias a este tipo de smartphones.

Estos dos factores, la venta por encima de las previsiones por la alta demanda del iPhone y el aumento en el tráfico de sus redes, también se han dejado ver en España. Los grandes operadores como Movistar, Vodafone y Orange ya han calificado de "insostenible" la situación que se da en la actualidad y están sumidos en una peligrosa espiral que les lleva a gastar más en subvenciones de terminales que en inversión en nuevas redes. Si alguno de ellos decidiese salirse de esta situación lo más probable es que se viese devorado por sus competidores, lo cual complica la situación ya que tampoco pueden ponerse de acuerdo para hacerlo por ir contra la legalidad vigente en temas de competencia.

¿Cómo conseguirán los operadores poner freno a esta situación? La solución es muy complicada puesto que tampoco se puede prohibir la subvención de móviles, a pesar de que los operadores se verían liberados de esta carga para destinarla a otros fines como la mejora de las redes, expansión del 4G o en ofrecer mejores precios a sus usuarios para competir con sus rivales. Lo que está claro es que son las propias compañías quienes tienen que hallar la solución, puesto que la tecnología avanza y móviles como el iPhone 5 están a la vuelta de la esquina para volver a poner sus cuentas en aprietos.