El PP considera preocupante que se cuestionen las tarifas planas de banda ancha

El Partido Popular, por medio de su senador José María Chiquillo, intervino en el Senado para mostrar su "preocupación" ante el cuestionamiento por parte de los grandes operadores del modelo actual de tarifa plana y señaló que el Gobierno "ha sido muy tibio" en esta polémica y que está a merced de las compañías de telecomunicaciones.

Hasta ahora no conocemos la postura del Gobierno en torno al debate sobre las tarifas planas en Internet, pero poco a poco el resto de agentes sociales dejan entrever las suyas. El último en hablar ha sido el Partido Popular. La agrupación política se ha mostrado reticente aunque sin entrar en grandes valoraciones a las pretensiones de Telefónica y otros operadores de tarificar en función del tráfico consumido, al menos, en lo que respecta a la banda ancha móvil, para evitar el colapso de las redes.

La formación opositora intervino en el Senado tras la aprobación de su moción para que la banda ancha se incluya en el servicio universal y se trabaje para lograr una mayor calidad en el acceso a Internet a un precio asequible. En concreto, no es sino un impulso a la idea de servicio de banda ancha universal que pretende sacar adelante el Ejecutivo, ya que en la moción se insta a éste a "permitir comunicaciones de datos de banda ancha a una velocidad en sentido descendente de 1 Mbps".

El PP critió que en España exista un precio tan elevado en el servicio de banda ancha si se compara con el coste medio europeo. En el resto del continente la media es de 33,8 euros al mes mientras que en España se sitúa en 43 euros con la cuota de línea incluida. Sin embargo, conviene recordar que no es el Gobierno quien pone el precio de la banda ancha sino el mercado y la propia CMT no tiene potestad para regular el precio del servicio de banda ancha minorista.

Su iniciativa reclama un mayor apoyo a los operadores con el fin de que estimulen el desarrollo de nuevas infraestructuras que favorezcan a los ciudadanos. No es la primera vez que incita a una mayor inversión en conexiones de fibra así como propuestas que en la práctica serán muy complicadas de llevar a cabo. Sin ir más lejos, el año pasado el Partido Popular se comprometió a agilizar el despliegue de fibra sin especificar cómo.

Antes de las últimas elecciones generales de 2008 también aseguró que de estar en el Gobierno, la velocidad de conexión a Internet de los españoles estaría en consonancia con la media europea. El objetivo es a día de hoy imposible de conseguir.