Continúan los problemas con la actualización de Windows 8.1 de agosto

Tras varias semanas desde su lanzamiento Microsoft no ha anunciado por el momento ninguna solución a los errores aparecidos Windows 7 y Windows 8.1 que la actualización KB2918614 muestra cuando se ejecutan algunas instalaciones de ficheros MSI. Para mañana se espera un nuevo paquete de mejoras.

Aunque han pasado ya algunas semanas desde que en agosto Microsoft lanzara la actualización KB2918614, muchos usuarios de Windows 7 y Windows 8.1 siguen informando acerca de problemas e incompatibilidades a raíz de la instalación del mencionado parche. Parece que la actualización del mes de agosto es uno de esos parches “malditos” que tiempo después de su lanzamiento continúan dando problemas a los usuarios de sistemas operativos Windows. El equipo de soporte técnico de Microsoft ha tenido que trabajar a toda prisa por intentar buscar una solución al respecto y aunque hace unos días relanzaron la actualización, algunos usuarios aún continúan informando acerca de incompatibilidades.

En los foros de soporte de la compañía de Redmond se pueden leer algunos mensajes de la comunidad de usuarios, que se quejan de problemas al proceder a instalar archivos MSI. Algunos de estos errores son errores generales que impiden continuar con la instalación o finalizarla correctamente. Según ha podido conocerse, los problemas están afectando tanto a Windows 7 como a las versiones de Windows 8.1 aunque por el momento el resto de versiones de SO de Microsoft no se han visto perjudicados. El problema parece que se agrava en el caso de Windows 8.1, con instalaciones de archivos MSI que requieran instalar alguna versión de Visual C++Redistributable.

windows 8.1

La desinstalación parece ser la única solución por el momento

La compañía por el momento no ha encontrado una solución al respecto, aunque la semana pasada anunció que en la actualización prevista para ser lanzada mañana martes, se iban a parchear tanto Windows como Internet Explorer. Aunque no se ha detallado cuales van a ser esas mejoras, una de ellas si se sabe que corregirá una incidencia crítica y cabe la posibilidad de que puedan subsanar este problema que afecta a las versiones de Windows 7 y Windows 8.1. Lo cierto es que el mutismo de la compañía de Redmond hace difícil saber si esta incidencia sigue afectando a un gran número de ordenadores o si es un problema concreto que presentan determinadas configuraciones.

Por ahora, la única opción que la comunidad de usuarios está tomando para atajar el problema es desinstalar la actualización KB2918614 que fue lanzada el pasado mes de agosto, con lo que ya no se experimentan los mensajes de error. Si esta es la opción que queremos llevar a cabo deberemos acceder al panel de control, entrar en la categoría “programas” y a continuación “ver actualizaciones instaladas”, buscar el paquete K2918614 y proceder a desinstalar. Una vez hecho tan solo deberemos reiniciar el equipo y esperar a que el siguiente parche aporte una solución al respecto.