Cómo funciona un hub USB, y qué tener en cuenta al comprar uno

Cómo funciona un hub USB, y qué tener en cuenta al comprar uno

Alberto García

Si tienes un ordenador, ya sea portátil o sobremesa, o tienes un dispositivo con menos puertos USB de los que necesitas, normalmente solemos recurrir a un hub USB, también llamado splitter o concentrador. Gracias a él, podemos tener cuatro puertos USB a través de uno. Pero, ¿cómo funciona y por qué no hace magia?

Asigna muy rápido a cada dispositivo su información

Cuando tenemos un número limitado de puertos USB, nos acordamos del fabricante y de quién tomo la decisión de poner tan pocos; sobre todo si tenemos en cuenta que un hub USB cuesta apenas 10 euros, como este de ICZI o este de Anker. El funcionamiento de estos dispositivos es muy sencillo, y nos puede salvar de problemas si tenemos conectados muchos dispositivos a nuestro PC, como teclado, ratón, impresora, auriculares, etc.

Los hubs normalmente suelen tener cuatro puertos, y suele haber de dos tipos: los que necesitan corriente externa, y los que no. Los que no necesitan un enchufe externo están limitados a los 900 miliamperios que es capaz de ofrecer un puerto USB 3.0, o 500 en el caso de USB 2.0. Con los nuevos estándares, la potencia es aún mayor, y un cable USB 4 podrá llegar a gestionar hasta 100 vatios.

Hub de puertos USB en oferta

La manera en la que estos dispositivos funcionan es bastante parecida a la que encontramos en el WiFi (en el del estándar WiFi 4 al menos). El controlador es el que se encarga de dar permiso a cada dispositivo para poder transmitir la señal hasta el puerto USB, asignando una dirección a cada uno de estos dispositivos conectados al hub. Este controlador va «preguntando» de manera secuencial a cada dispositivo si tiene algo de información que transmitir, donde cada dispositivo recibe todas las señales, pero solo responde a los intercambios que van dirigidos a él.

Es tan rápido que no nos damos cuenta

Por ejemplo, primero pregunta al ratón para ver si se ha pulsado algún click. En segundo lugar, pregunta al teclado, y en tercer lugar a la memoria USB que tengamos conectada, y vuelve a iniciar el ciclo. Esto puede llevarnos a pensar que la velocidad de transmisión puede verse afectada, o que las pulsaciones del teclado o el ratón van a llegar más tarde al PC. Sin embargo, estas «preguntas» se hacen a una velocidad muy superior al muestreo de los teclados y ratones, que es de 1.000 Hz en los teclados y ratones gaming (1 ms, o 1.000 veces por segundo).

Así, la calidad del hub dependerá del controlador. Si estamos usando USB 3.0, tendremos una velocidad máxima de 5 Gbps (625 MB/s) según el estándar, pero las memorias en realidad no alcanzan esa velocidad. Por ello, es muy posible que, si conectamos dos memorias USB a un hub, y copiamos archivos a ambas a la vez, alcancemos la velocidad máxima en ambas memorias de manera similar a si conectásemos cada una de ellas a un mismo puerto.

A tener en cuenta a la hora de comprar uno

Teniendo en cuenta que hoy en día casi todos los dispositivos o aparatos electrónicos cuentan con conexiones USB, son muchos los que se ven ante la necesidad de comprar un Hub USB para aumentar la conectividad de un equipo, sobre todo si hacen uso de un portátil.

Actualmente podemos encontrar todo tipo de hub USB en el mercado y con todo tipo de precios, ahora bien, cuando nos disponemos a elegir uno, lo mejor es que nos decidamos siempre por uno de calidad. Podemos encontrar hubs USB desde los 4 o 5 euros y hasta los 100 euros, por lo que hay grandes diferencias entre unos y otros, desde la calidad de los materiales, hasta la controladora que utilizan, el número de conexiones que ofrecen o si cuentan con ciertas características como la tensión adicional.

Por lo tanto, antes de decidirnos por un modelo u otro, es recomendable que tengamos en cuenta ciertos detalles. Uno de ellos es si cuenta con alimentación externa o no. Existen dos tipos de hubs USB en función de esta característica, los que tienen alimentación externa y los que usan la tensión que les proporciona el propio puerto USB al conectarlos.

Hub USB

Estos últimos tienen que distribuir los 5 voltios que les otorga el puerto USB entre todos los dispositivos conectados, por lo que, dependiendo del consumo que tenga cada uno de ellos, podemos ver cómo el rendimiento podría reducirse considerablemente. Por lo tanto, los modelos con alimentación externa nos ofrecen un mejor rendimiento.

La calidad de los materiales también es importante, más aún si tenemos en cuenta que tiene relación directa con la durabilidad. No es solo a nivel estético, sino que si un hub USB cuenta con unos materiales de calidad, incluyendo como no los componentes internos, la durabilidad será mayor, se calentarán menos y en definitiva, funcionarán mejor.

hub usb

Las características o funciones adicionales también es un dato a tener en cuenta. En función del uso que le vayamos a dar, puede que nos puedan interesar diferentes funcionalidades o características. Algunos hubs cuentan con displays que muestran la tensión y la intensidad de corriente, que disponen de puertos específicos para cargar rápidamente otros dispositivos o incluso puertos smart, capaces de detectar qué hay conectados a ellos y actuar en consecuencia, por ejemplo.