Los televisores Sony han sido, durante muchos años, sinónimo de tener en el salón una pieza de ingeniería japonesa pura y de calidad bajo los estándares de fabricación de Tokio. Pero esa realidad pronto va a dejar de ser así, ya que la compañía ha tomado una de esas decisiones que agitan por completo la industria tecnológica.
Priorizando la rentabilidad sobre cualquier otro aspecto, Sony ha reestructurado su categoría de televisiones, cediendo gran parte de la responsabilidad de su fabricación a un tercero. ¿Afectará esto a la PlayStation 6?
Según se ha confirmado en las últimas horas, Sony transferirá el desarrollo y la fabricación de sus televisores y sistemas de audio a una nueva empresa conjunta (Joint Venture) controlada mayoritariamente por TCL. A partir de abril de 2027, será la firma china quien posea el 51 % de esta nueva entidad, dejando a Sony con un 49 % y el control sobre la marca, pero no sobre la cadena de suministro ni la logística directa.
Este movimiento llega para competir en costes de fabricación de paneles LCD y MiniLED contra las marcas chinas, una batalla que ahora mismo está totalmente perdida. Al ceder parte de la producción, Sony se asegura reducir costes drásticamente. Y teniendo en cuenta que ahora el logo de Sony estará pegado al de un producto gestionado por TCL, los gamers se preguntan si la división de PlayStation estará incluida en el paquete.
Sony se centra en PlayStation
La alianza firmada afecta exclusivamente a Sony Corporation, la rama encargada del segmento conocido como ET&S (Entertainment, Technology & Services). Aquí es donde se engloban los televisores, las barras de sonido, las cámaras y los proyectores. Esta división, aunque tiene mucho prestigio, actualmente maneja márgenes de beneficio muy ajustados debido a la fuerte competencia asiática.
Por otro lado, tenemos a la joya de la corona: Sony Interactive Entertainment. Esta entidad gestiona el segmento G&NS (Game & Network Services), y aquí es donde está PlayStation. Esta división opera con una autonomía casi total, tiene sus propios presupuestos, sus propias fábricas asociadas y su propia hoja de ruta de I+D.
Por tanto, los fans pueden respirar tranquilos: el acuerdo con TCL no toca ni un solo tornillo de las consolas. PlayStation sigue siendo el motor financiero de la compañía y Sony no tiene ninguna intención de ceder el control de su hardware de videojuegos, que requiere una integración de silicio y arquitectura propietaria mucho más compleja que la de un televisor comercial.
La lectura final de este movimiento de ajedrez corporativo es muy interesante. Sony parece estar transitando hacia un modelo más similar al de Apple: diseñar en California (o Tokio, en este caso) y ensamblar en China, controlando así la experiencia de usuario y el software, pero despreocupándose de la fabricación en los sectores que menos rentabilidad le generan.
¿Qué pasa con los monitores para consola?
Aquí es donde el análisis requiere matices, porque no todo el hardware gaming de Sony se libra de la quema. Hace un par de años, Sony lanzó INZONE, una marca de monitores y auriculares enfocada al jugador de PC y eSports, intentando competir con marcas como ASUS o LG.
El problema es que la marca INZONE no pertenece a la división de PlayStation, sino que está bajo el paraguas de ET&S, la misma división que acaba de firmar el acuerdo con TCL. Dado que la alianza contempla explícitamente el «desarrollo y diseño de productos de audio y pantallas», es altamente probable que a partir de 2027, los monitores INZONE sean fabricados y gestionados operativamente por la nueva empresa conjunta liderada por TCL.
Si INZONE se beneficia de la capacidad de producción masiva de TCL y mantiene la calibración de color y el procesamiento de imagen de Sony, podríamos ver periféricos de altísima calidad a precios mucho más competitivos que los actuales, cuyo talón de Aquiles es precisamente ese, su precio, ya que son demasiado caros.
