Durante casi seis años, instalar el battle royale más famoso del mundo en un teléfono Android requería tratar de esquivar todas las advertencias de seguridad del sistema y descargar archivos ejecutables directamente desde el navegador web. Esta anomalía, fruto de uno de los choques corporativos más salvajes y mediáticos de la historia de la tecnología, acaba de llegar a su fin.
Según ha adelantado la agencia de noticias Reuters hace escasos minutos, Epic Games ha firmado la paz y Fortnite regresa de manera oficial y a nivel mundial a la tienda de aplicaciones Google Play Store.
La confirmación por parte de la desarrolladora marca el desenlace de un conflicto que ha redefinido las normas del ecosistema móvil. Desde hoy, los jugadores ya no tendrán que recurrir a tiendas de terceros ni a instalaciones manuales para saltar desde el autobús de batalla.
Motivos del conflicto
En el verano de 2020, Epic Games, liderada por su polémico y visionario CEO Tim Sweeney, introdujo una actualización en Fortnite que incluía una pasarela de pago propia y directa para comprar su moneda virtual, los populares paVos o V-Bucks. Si el jugador compraba a través de este nuevo sistema, el precio era menor y eso no le gustó a Google.
Las normas de la Play Store de Google exigían que cualquier transacción dentro de una aplicación debía pasar obligatoriamente por su sistema de facturación, del cual Google se quedaba con una comisión del 30 %. Al saltarse este coste, que Epic Games tachaba públicamente de abusivo y monopolístico, Google eliminó Fortnite de la tienda de aplicaciones bajo la acusación de violar los términos de servicio.
¿Está ya disponible?
El videojuego volvió a estar disponible en la Play Store de Estados Unidos a principios de este año, y ahora, según informa Reuters, Fortnite volverá a permitir su descarga a nivel mundial. Por tanto, en España lo previsible es que en las próximas semanas vuelva a aparecer en la tienda de aplicaciones.
Tras años de intensas batallas legales, Epic Games y Google han resuelto todas sus disputas a lo largo de la geografía mundial, incluyendo casos importantes en EE. UU., Australia y el Reino Unido. Este acuerdo es clave y pone fin a su conflicto sobre monopolios de tiendas de aplicaciones y las altas comisiones. Como consecuencia directa, Google está abriendo la plataforma Android, permitiendo el funcionamiento de tiendas de aplicaciones de terceros competidoras y el uso de sistemas de pago alternativos, cambiando así fundamentalmente el panorama competitivo del ecosistema de aplicaciones móviles.
Aunque los términos financieros exactos del pacto entre Google y Epic Games se mantienen bajo confidencialidad, este movimiento sugiere que ambas partes han encontrado una posición intermedia. Es muy probable que Google haya flexibilizado sus políticas de facturación alternativa para acatar las resoluciones judiciales y las recientes presiones regulatorias europeas.
Eso sí, Google ha anunciado una nueva estructura tarifaria para Google Play que divide los costes para los desarrolladores en dos conceptos: facturación y servicio. En primer lugar, quienes decidan utilizar el sistema de facturación nativo de Google en Estados Unidos, Reino Unido y el Espacio Económico Europeo pagarán una comisión fija del 5 %. A esto se le suma la tarifa de servicio para las compras dentro de la aplicación, la cual se ha reducido al 20 % para aquellas que provengan de nuevas instalaciones.
Los desarrolladores que participen en estos programas pagarán solo un 15 % de comisión por las compras en nuevas instalaciones y un 20 % en las ya existentes. Por último, la tarifa para las suscripciones recurrentes se reduce a un 10 %. Esta notable rebaja general y la flexibilización de las cuotas explican perfectamente el cambio de postura de Epic Games y su decisión de devolver Fortnite a la tienda oficial. Por aquí parecen ir los tiros de esta nueva resolución.
Para el usuario de a pie en España, los beneficios de este acuerdo son enormes. En primer lugar, ya no hará falta descargar el instalador de Epic Games desde el navegador, lo que provocó que miles de usuarios menos experimentados cayeran en webs fraudulentas. Ahora, descargar y actualizar el juego volverá a ser un proceso seguro, transparente y a un solo clic desde la aplicación de Google Play. Se cierra así un capítulo oscuro en la historia de los videojuegos en móviles.
