Robot impreso en 3D juega por sí solo al Super Mario Bros

La robótica y la tecnología de impresión 3D son dos productos que han nacido gracias al avance de la tecnología y que si se juntan, pueden llegar a crear cosas maravillosas.

Mientras que cualquiera puede tener en su casa una impresora 3D ya que son muy accesibles en el mercado, la robótica es una tecnología mucho más compleja que no todo el mundo puede fabricar manejar.

Se espera que en un futuro próximo los robots sean de menor tamaño, más listos y que además estén fabricados con materiales que los hagan ser más flexibles y no rígidos.

Robótica blanda e impresión 3D, juntas

En esto se han basado varios científicos que han creado un pequeño robot blando que ha sido fabricado gracias a una impresora 3D, lo que hace que esté hecho de materiales para nada duros y se puso construir en tan solo un día.

Lo que caracteriza a esta nueva máquina es que tiene forma de mano y fue capaz de jugar por sí sola al Super Mario Bros, pasándose el primer nivel del clásico juego de Nintendo en menos de dos minutos.

Lo fundamental que ha hecho que este robot sea tan eficaz es que funciona gracias a un sistema de presión que usa agua como alternativa al aire como usan otros prototipos de robots blandos.

Para que la mano robótica moviera los diferentes dedos, se aplicaba más o menos nivel de presión que hacía que estos dejaran de estar estáticos. Además, se tuvo que introducir en la base de datos del robot una serie de nociones para que en el videojuego supiera como andar y hacer saltos, para avanzar en el nivel y superar los distintos obstáculos.

¿Por qué Mario Bros y no otro juego?

Se decidió usar el Super Mario Bros porque es un juego muy básico en el que apenas hay posibilidad de cometer errores, ya que consiste en ir en línea recta hasta llegar al final del nivel. Además, la tecnología de robótica blanda aún no está del todo conseguida.

Por tanto, iba a ser fácil de esta forma averiguar si el sistema funcionaba a la perfección o si aún necesitaba actualizaciones que le hicieran mejorar su rendimiento. Al completar la prueba en algo más de un minuto, se determinaron que las pruebas fueron un completo éxito.

Dependiendo de la cantidad de presión que se la aplicara a la mano robótica gracias al sistema que se le instaló, se conseguía que el personaje de Mario tan solo caminara o si se quería, que saltara, aplicándole aún más presión.

El equipo encargado del diseño de este robot ha hecho de forma pública su proyecto con la finalidad de que quien quiera pueda usarlo para crear su propio robot y, por qué no, hacer uno mejor. También han asegurado que esperan que el uso de impresión 3D para crear este robot abra aún más las posibilidades a la hora de fabricar robots blandos.