Estas mini baterías almacenan cuatro veces más energía gracias a su carcasa

En la era donde nos encontramos a día de hoy en la que la tecnología está al orden del día, uno de los mayores problemas que esta presenta es la duración de las baterías. A todos nos gustaría que nuestros dispositivos tuvieran batería infinita. Aun así, todas las compañías que crean aparatos electrónicos se centran en crear una batería con la mayor autonomía posible para que aguante el mayor tiempo posible encendida sin la necesidad de hacer una carga. Recientemente, han desarrollado unas nuevas baterías diminutas que son capaces de almacenar hasta cuatro veces más energía gracias a su carcasa.

Siempre ha sido prioritario para las compañías mejorar el rendimiento de las baterías, además de hacer que se carguen más rápido.

Hasta cuatro veces mayor la densidad de energía

Sin embargo, una de las limitaciones que hace que las baterías no puedan tener mayor capacidad de carga eléctrica es su envoltorio, que impide el paso rápido de tanto los electrones como de los iones.

Un grupo de científicos de la Universidad de Pensilvania ha creado unas baterías diminutas y muy ligeras que pueden almacenar hasta en cuatro veces más la cantidad de energía.

Esta investigación se llevó a cabo con la finalidad de intentar crear nuevas baterías que tuvieran mucha duración y que sirvieran como fuente de energía para dispositivos electrónicos de pequeño tamaño. Sin embargo, para conseguir esto normalmente lo único que se puede hacer es que la batería aumente tanto su peso como su tamaño.

Cambiar el diseño de la batería, la clave

Para crear estas nuevas baterías pequeñas el equipo rediseñó la forma en que se hacen este tipo de baterías. Por lo general, este tipo de dispositivos cuentan con electrodos que permiten el paso de los electrones y los iones. Sin embargo, su estructura hace que se limite la cantidad de energía que se puede acumular.

Por tanto, los científicos cambiaron el diseño del cátodo de la batería. Lo normal es que estén hechos con partículas trituradas comprimidas juntas de un modo que hace una composición donde se crean espacios de aire. Esto influye en el movimiento de los iones dentro de la batería.

Sin embargo, para las nuevas baterías se usó un material muy denso para crear el cátodo que se podía poner junto a metal delgado, lo que permitía que la carcasa también acumulara energía. Por tanto, esta nueva estructura de la batería facilita el paso de los electrones y de los iones por la batería.

El diseño fue un éxito total, después de conseguir almacenar cuatro veces más energía que con las baterías convencionales. Además, cuenta con una densidad de energía hasta 100 veces mayor que su tamaño.

Este tipo de baterías serían ideales para dispositivos electrónicos de pequeño tamaño como robots, aparatos portátiles o drones que pueden ser de muchos tipos.