Si te has comprado unas gafas inteligentes hace poco, y no sabes exactamente dónde es legal usarlas, y dónde no, en el día de hoy veremos un caso muy común que muchos se preguntan. ¿Puedo usarlas conduciendo, o es ilegal por parte de la DGT?
Esto dependerá, y mucho, del tipo de gafas, y, sobre todo, de si las usamos de forma correcta, o pueden distraer la conducción, ya que será ahí donde tengamos un problema, pese a que un agente tendrá difícil demostrar esto en la mayoría de ocasiones.
¿Puedo usar mis gafas inteligentes conduciendo?
La respuesta corta es: depende. No todas las gafas inteligentes son iguales, y mucho tiene que ver cómo las uses. Si solo muestran notificaciones discretas o información básica, como indicaciones del GPS, generalmente no hay problema, siempre que no te hagan quitar la vista de la carretera. Pero si permiten leer mensajes largos o mostrar apps mientras conduces, ahí sí que estamos ante una distracción que puede ser peligrosa y sancionable. La DGT lo deja claro: cualquier cosa que te distraiga mientras conduces puede considerarse una infracción.
En el caso de las Meta, no hay ningún problema, pues no tienen pantallas, y solo recibiremos notificaciones a través de sonido que no funciona ni como auricular, debido a que tenemos los oídos libres, y será lo mismo que usar un manos libres.
Sin embargo, en el caso de otras, como las Even G2 Smart, mirar la pantalla constantemente para leer mensajes es un riesgo. Aunque la ley no menciona literalmente “gafas inteligentes”, sí establece que el conductor debe prestar atención completa a la carretera y al tráfico. Así que, si tu uso de las gafas te hace perder concentración, técnicamente estás incumpliendo la norma.
Otro punto a tener en cuenta es el contexto. En ciudad, con semáforos, peatones y coches por todos lados, cualquier distracción es más peligrosa. En cambio, en una carretera tranquila, el riesgo es menor, pero siempre existe. Por eso, muchos fabricantes de gafas inteligentes recomiendan no usar ciertas funciones mientras conduces.
En resumen, sí se pueden usar, pero con cabeza. Lo ideal es usarlas solamente en caso de necesidad, y no para un uso constante, como recibir alertas importantes o indicaciones del GPS. Para todo lo demás, mejor esperar a estar parado, ya que cualquier reflejo o cambio en ellas podría, incluso, asustarnos.
Es cierto que un agente de la autoridad no podrá demostrar el uso de las gafas para algo que distraiga de verdad, sin embargo, por nuestra seguridad, no deberíamos hacerlo, ya que, ante un accidente fatal, sí que es posible que pidan un registro de las mismas, pudiendo ver las interacciones con ellas, y que, posiblemente, estuviésemos usando un GPS integrado en ellas, a nivel visual, siendo peligroso, ya que, tenerlo directamente en los ojos, nos tapa visión para conducir, y no sería del todo legal según las bases de la DGT.
Al final, todo se reduce a sentido común. No se trata solo de si la ley lo permite o no, sino de lo que realmente es seguro. A veces uno piensa “solo voy a mirar un segundo” y esos segundos pueden ser los que cambien todo. Si notas que te quita concentración o te hace mover demasiado la cabeza, mejor espera a parar. No es solo cumplir normas, es no jugársela ni con uno mismo ni con los demás en la carretera.
