Las plataformas de streaming están llenas de películas y series que cada una parece una copia de la anterior. Y cuando Netflix, en este caso, lanza una cinta más emocional que lógica, más artística que espectacular, rápidamente se populariza. Eso está pasando con Train Dreams, que a España ha llegado bajo el título de Sueños de trenes, y está siendo todo un éxito.
Esta película, que ha llegado tan solo hace unos días a la plataforma roja, está causando sensación en redes sociales, y muchos la sitúan como la mejor película que se ha lanzado en todo el año. ¿La veremos ganar un Óscar?
La cinta llega avalada por un recorrido de prestigio. Desde su presentación en el Festival de Sundance a principios de año, donde la plataforma de la N no dudó en sacar la chequera para adquirir sus derechos, el runrún no ha cesado. No estamos ante un blockbuster de acción ni una comedia romántica al uso, sino que estamos ante una obra de sensibilidad extrema, dirigida por Clint Bentley, un cineasta que ha decidido traer de vuelta el cine de verdad.
¿De qué trata Sueños de trenes?
Antes de nada, hay que poner en perspectiva al director. Clint Bentley acostumbra a tocar la fibra sensible del espectador, como lo hizo en la aclamada Las vidas de Sing Sing, película que le valió una nominación al Oscar. Y en Sueños de trenes lleva ese gusto por lo sensible a otro nivel, profundizando en las relaciones humanas. Y lo hace con una delicadeza y un tacto que no suele verse en la gran pantalla.
El largometraje, que apenas se estira hasta la hora y tres cuartos de duración, cuenta la vida de Robert Grainier, un hombre sencillo al que da vida, de manera magistral, el actor australiano Joel Edgerton. La cinta nos transporta a principios del siglo XX, una dura época en la que Robert trabaja talando árboles, construyendo puentes o en cualquier otra obra que llame a su puerta.
Hablamos de un hombre solitario, que vive cómodamente en el silencio y en el trabajo duro. O al menos así es hasta que se cruza con Gladys, interpretada por Felicity Jones. La chica romperá esa fría coraza que tiene el protagonista, dando origen a lo que la película cuenta de fábula: cómo un hombre corriente cambia completamente, pasando por experiencias que rozan lo extraordinario.
La crítica se rinde a Sueños de trenes
Su historia está cautivando a propios y extraños, y la crítica especializada se ha unido a esta masiva oleada de elogios.
El medio The Wrap no se ha quedado corto, definiendo la película como una «epopeya western de impresionante esplendor visual». En su crítica, destacan que se trata de una «formidable poesía lírica cinematográfica», asegurando que es «una obra que contiene todas las capas maravillosas y devastadoras de toda una vida».
Por su parte, IndieWire pone el foco en la capacidad del director para retratar la fugacidad del tiempo. Según este medio, Bentley ha logrado crear «una película conmovedora y dolorosa sobre el valor de cada momento». Su análisis advierte al espectador de la intensidad de la trama: «esos momentos están siempre a punto de evaporarse o arder en llamas», una metáfora que resuena con la fragilidad de la vida del protagonista.
Finalmente, el prestigioso diario británico The Guardian se centra en la labor actoral, calificando la cinta como «magnífica y conmovedora». Para ellos, la película es un retrato sobre «una vida tranquila y herida en un lugar frágil», todo ello sostenido por una interpretación «magníficamente sensible y discreta del todavía infravalorado Edgerton».
Tienes que verla este fin de semana
Uno de los aspectos más destacados es que logra contar todo lo que pretende y lo hace a la perfección, en tan solo una hora y 48 minutos. Si a este tiempo le restas los minutos de créditos, tienes una fabulosa película que solo te quitará hora y cuarenta de tu vida, algo cada vez menos habitual en el cine. Así que ya lo sabes, vete planificando los próximos días porque tienes que sacar un rato para verla.
Lo interesante de Sueño de trenes es que se alza como un cine distinto, efervescente y profundo, en un saturado mercado lleno de películas vacías, donde la acción y los efectos especiales son la única premisa. Hablamos de una película que requiere pausa, sentarse a disfrutar, sin el móvil y con atención. Te lo aseguramos desde ya mismo: es uno de los estrenos del año.
