El consejero delegado de Telefónica destaca la conectividad española y pide aprovecharla para mejorar la productividad y reforzar la autonomía tecnológica europea. Y es que la fibra y el 5G constituyen una ventaja para España. Eso es lo que ha defendido Emilio Gayo este 2 de octubre en el Foro La Toja.
Gayo no ha dudado en reclamar una regulación más ágil que permita mantener la inversión, según recoge la nota oficial de su intervención. El evento ha contado también con la participación de Ana Torrens (presidenta de Deloitte España), Mario Ruiz-Tagle (CEO de Iberdrola España) y Josep María Recasens (CEO Indra).
España parte con ventaja en conectividad
Esto no es algo que digamos nosotros o Telefónica, la valoración positiva de las redes españolas está respaldada en el informe de la Década Digital de 2026 de la Comisión Europea. El informe sitúa a España por encima de la media europea en todos los indicadores de infraestructura de conectividad que analiza.
Además, Bruselas también destaca las competencias digitales de la población y el desarrollo de los servicios públicos digitales. Así que contamos con tres elementos favorables, como las redes, usuarios preparados y administraciones que ya prestan servicios por Internet. El reto de España es aprovechar mejor esas fortalezas, especialmente en el uso de servicios en la nube.
Las cifras que explican la fortaleza de las redes
El Ministerio para la Transformación Digital presentó en mayo el Informe de Cobertura de Banda Ancha 2025. Sus resultados arrojan datos como:
- El 99,27% de la población tenía cobertura 5G.
- En las zonas rurales, el porcentaje alcanzaba el 96,13%.
- Casi el 95% de los hogares disponía de cobertura de redes fijas capaces de ofrecer velocidades de 1 Gbps.
Por ello, Emilio Gayo no ha dudado en plantear que Europa disponga de alternativas para sus tecnologías críticas. Su propuesta se centra en quién controla los datos, quién gestiona las plataformas y qué proveedores se pueden elegir.
De hecho, la propia Comisión Europea recomienda reforzar la ciberseguridad empresarial, facilitar la expansión de compañías innovadoras y mejorar la disponibilidad de especialistas tecnológicos.
En su intervención ha señalado que “El sector de las telecomunicaciones está en un momento interesante, con numerosas disrupciones, pero sigue siendo vital porque todo lo que pasa en el mundo pasa por las redes de las telcos”.
Sin embargo, no ha dudado en apuntar a una cuestión clave: “Este es un sector muy intensivo en capital y, para que esta inversión continúe, las regulaciones deben permitir que la actividad que generamos se traduzca en resultados que hagan posible seguir invirtiendo”.
Sobre la preparación para transformar el modelo actual, ha señalado que “El sector está preparado en España para dar el servicio que necesita la economía, pero la regulación debe adaptarse y el crecimiento del país debe traducirse en productividad”.
