O2 se compromete por escrito a mantener la velocidad máxima original en todas sus tarifas y explica en su contrato cómo gestiona los momentos puntuales de congestión de red para que sus clientes puedan gozar siempre de la mejor experiencia posible.
Durante los últimos años, el número de dispositivos que tenemos en nuestro hogar y que dependen de una buena conexión a Internet para funcionar ha crecido de manera exponencial. Esto ha provocado que cada vez notemos más cualquier interrupción en nuestro servicio de Internet o cualquier bajada de velocidad que no tuviéramos controlada.
En el caso de O2, una de las claves del éxito de la compañía es su transparencia con sus clientes. La operadora recoge en las condiciones de su servicio de Internet Móvil cómo gestiona los momentos de congestión de red, donde explica el único escenario en el que tu tarifa puede moverse de la velocidad máxima original. Una condición que está pensada precisamente para que tu navegación apenas se vea afectada.
Una cláusula muy interesante para tu velocidad
Tenemos que acudir al punto 2 de sus condiciones, “Uso correcto del servicio”, donde encontramos la información que nos interesa. En él, aparece lo siguiente “en caso de congestión de red, el tráfico (…) de portales de descargas directas” podrían tener una menor prioridad que los restantes tipos de tráfico. Es decir, si tienes algo descargando en ese momento, es probable que descargues a una menor velocidad. Sin embargo, podrás continuar usando tus redes sociales y accediendo a otras páginas de Internet con normalidad.
En los momentos de máxima saturación, la operadora protege lo que más usamos a diario: la navegación, la mensajería y el streaming mantienen su prioridad para que la experiencia de los clientes no se resienta. Conviene tener en cuenta que el contrato no afirma que la operadora aplique la prioridad siempre, sino que se reserva la posibilidad. Por lo tanto, lo más probable es que no notes nada, puesto que solo se aplica “cuando consumen tráfico de datos de forma simultánea un número elevado de usuarios en una misma zona de cobertura reducida”, algo que es poco habitual si tenemos en cuenta que O2 pertenece al Grupo Telefónica y cuenta con un amplio despliegue en todo el territorio nacional.
La máxima velocidad, siempre garantizada
La máxima velocidad con O2 está más que garantizada. De hecho, la política de gestión de velocidad de la operadora solo contempla otra rebaja, la habitual en todo el sector: al consumir la franquicia de datos, la velocidad se reduce significativamente hasta el inicio del nuevo ciclo de facturación. Si tenemos en cuenta que los ciclos de facturación en O2 son del día 18 al día 17 del siguiente mes, una vez lleguemos a ese día volveremos a disfrutar de la máxima velocidad.
Por tanto, las descargas no penalizan la tarifa ni consumen la franquicia a mayor velocidad: el servicio funciona igual para todos los usos, con el único hándicap de que en el caso de que haya muchos clientes conectados al mismo tiempo, aquellos servicios que no se consideran como esenciales, ven cómo su velocidad se reduce durante un periodo predeterminado.
Como hemos podido comprobar, O2 mantiene en sus condiciones una serie de cláusulas que nos permiten disfrutar siempre de la máxima velocidad posible. Gracias a este tipo de condiciones, tenemos las garantías de disfrutar de la mejor experiencia posible.
