Si crees que tu móvil va lento y tienes necesidad de cambiarlo, déjame decirte que hay una manera de quitarte esa idea de la cabeza y, como consecuencia, ahorrarás una buena cantidad de dinero. Hay muchos elementos que pueden estar afectando al rendimiento de tu teléfono y en este artículo vamos a abordar los casos más comunes, así como aplicar los ajustes adecuados para alargar la vida útil de tu dispositivo. Cambios simples y rápidos que todo usuario puede realizar.
Como todo aparato electrónico, los teléfonos móviles tienen una fecha de caducidad y generalmente suelen durar una media de 5 años como mucho. Pero si piensas que tu smartphone puede dar más de sí y no está tan desfasado como aparenta, antes de rascarte el bolsillo, es posible darle una segunda oportunidad, siempre y cuando no lo hayas probado todo.
Desde la experiencia de ADSLZone, demostramos que, en muchos casos, basta con tocar algunos ajustes de Android para seguir sacando provecho de todo su potencial y que vuelva a funcionar como el primer día. Por ello, es preciso entender que no solo tiene que ver con el hardware, sino con otras configuraciones internas y funciones activadas que consumen más de lo que deberían. A veces, el resultado puede llegar a ser sorprendente.
Desactiva la expansión de RAM
La función de expansión RAM en Android sirve para mejorar la multitarea, aunque, por lo general, es más lenta que la memoria de trabajo temporal que viene integrada de serie en tu dispositivo. Se trata de una RAM virtual que utiliza el almacenamiento interno y provoca fallos de rendimiento, sobrecalentamiento y hasta un gasto excesivo de batería. Lo más recomendable es desactivarla cuando dispones de alrededor de 8 GB de RAM en adelante o si comienzas a notar tirones cuando juegas o al abrir aplicaciones.
Puedes hacerlo de la siguiente manera:
- Ve a Ajustes.
- Busca Mantenimiento del dispositivo.
- Ahora pincha en RAM Plus.
- Desactiva la opción.
Reduce las animaciones del sistema
Por si no lo sabías, las animaciones pueden ocasionar que la navegación sea más tediosa y torpe al ejercer un mayor número de procesos cuando abrimos y cerramos aplicaciones. Esto se debe a que las animaciones toman el control de apertura de todos tus programas y de ellas depende la velocidad de apertura de los mismos.
Si quieres que la experiencia sea mucho más fluida, lo mejor es que configures la rapidez de reacción a 0,5x, que será más que suficiente para comenzar a notar la mejoría. Primero hay que invocar las opciones de desarrollador, que puedes hacerlo yendo directamente a Ajustes – Acerca del teléfono – Información de software y Número de compilación (pulsar varias veces hasta que salte el mensaje de activación de Opciones de desarrollador). Una vez hecho esto, sigue estos pasos:
- Accede a Opciones de desarrollador.
- Desliza hasta la sección Dibujo.
- En Escala de animación de ventana, Escala de animación de transición y Escala de duración de animación, elige 0,5x.
Deshabilita las funciones de conectividad que no utilices
Para que el teléfono responda mejor, es imprescindible desconectar aquellos elementos inalámbricos que no estés utilizando. Es el caso del escaneo por Bluetooth, NFC o incluso el WiFi. La mayoría de estas opciones se encuentran en Ajustes – Conexiones. También puedes deslizar hacia abajo en panel de control desde la parte superior de la pantalla y empezar a desactivar los accesos directos rápidamente.
Como punto adicional, puedes detener la actividad en segundo plano, que suele generar más carga gráfica, y muchas de las aplicaciones que crees haber cerrado continúan ejecutándose. Puedes comenzar a restringir aquellas que no uses a diario en Ajustes – Aplicaciones – «Nombre de la aplicación» – Batería. A partir de aquí, cambia la aplicación a modo restringido u optimizado.
