El norte de España tiene una fecha marcada en rojo para las próximas semanas, con el mercado del retail en el punto de mira, y afectará principalmente al panorama comercial de Bizkaia, con la salida de uno de sus inquilinos más ilustres. El Corte Inglés va a cerrar su outlet en el parque comercial MegaPark de Barakaldo y bajará la persiana para siempre.
El próximo 28 de febrero, es decir, dentro de 12 días, el gigante de los grandes almacenes pondrá punto y final a una trayectoria de casi dos décadas en este enclave, formalizando el traspaso del inmueble y cesando toda actividad.
Hablamos de un cierre definitivo que responde a un movimiento estratégico de calado en la cúpula de la compañía, con la idea de reordenar sus activos y concentrar fuerzas en el corazón de las ciudades.
Cierre de El Corte Inglés
Para entender la magnitud de este cierre, hay que remontarse a julio de 2007. En aquel momento, España vivía una efervescencia económica y los parques comerciales de periferia eran las nuevas catedrales del consumo. El Corte Inglés desembarcó en Barakaldo con una apuesta de 5.800 metros cuadrados dedicados a liquidar stock de moda, deporte y hogar con grandes descuentos. Era el comienzo de los outlets.
Durante años, este centro atrajo a muchos clientes. Las colas en los fines de semana y la convivencia con IKEA o MediaMarkt hicieron del outlet una parada obligatoria. Sin embargo, el modelo de negocio del grupo presidido por Marta Álvarez ha virado drásticamente en el último lustro.
En 2018 ya comenzaba a perfilarse la idea de que este negocio no sería rentable en un futuro. Fue entonces cuando la compañía recortó la superficie comercial a algo menos de 3.000 metros cuadrados tras una obra de reacondicionamiento que dividió el pabellón para dar entrada a otros operadores.
Según la información recogida por medios locales y confirmada por fuentes del sector, la operación de traspaso del inmueble se ha fraguado durante meses de negociaciones.
Tienda de Bilbao
El cierre de Megapark no debe leerse como un síntoma de debilidad financiera, sino como una reestructuración de la eficiencia. La estrategia de El Corte Inglés en Bizkaia pasa ahora por concentrar toda la oferta y la experiencia de cliente en el centro de Bilbao, específicamente en el edificio de la Gran Vía.
Tras la ambiciosa reforma integral realizada en 2023 en su centro neurálgico bilbaíno, la compañía busca que el cliente encuentre todo bajo un mismo techo, pero con un enfoque más premium. La dispersión de puntos de venta (outlets y centros específicos de electrónica o deporte separados del edificio principal) está dejando paso a las grandes tiendas insignia que reúnen todos los servicios. Por tanto, mantener la tienda de Barakaldo a pocos kilómetros, con los costes de alquiler y logística que conlleva, ha dejado de ser rentable para ellos.
Esta maniobra también la ha llevado a cabo El Corte Inglés en otras provincias, donde se ha optado por vender o cerrar centros menos rentables o redundantes (como ocurrió en Madrid o Valladolid) para inyectar capital en la mejora de los edificios históricos y en la transformación digital.
¿Habrá despidos?
Uno de los aspectos más sensibles en este tipo de operaciones corporativas es siempre el impacto humano. Sin embargo, en este caso, la noticia llega con un balón de oxígeno para la plantilla. Según ha trascendido, el cierre no implicará destrucción de empleo.
Los 20 trabajadores que actualmente operan en el outlet de Barakaldo serán absorbidos por la estructura del grupo. La recolocación de la plantilla es una práctica habitual en El Corte Inglés durante sus procesos de cierre, trasladando el talento y la experiencia a otros departamentos, presumiblemente al reforzado centro de Bilbao.
