Las operadoras tienen en las tarifas para las segundas residencias la oportunidad perfecta para ofrecer a sus consumidores una tarifa con un coste algo más económicas que las que encontramos en sus catálogos y que están diseñadas específicamente para ser utilizadas durante las épocas vacacionales. Starlink busca tener cada vez más presencia en este mercado, pero todavía está lejos de ser una alternativa real.
Starlink actualizó recientemente sus tarifas con el objetivo de ofrecer más opciones a sus clientes para encontrar una solución que se adapte a sus intereses. Además, también inició una campaña promocional que nos permitía contratar sus servicios por un precio que partía de los 10 € al mes. Una serie de movimientos con los que espera continuar creciendo y superar los 10 millones de clientes que tiene actualmente en todo el mundo.
Uno de sus nichos de mercado se ubica en aquellos usuarios que tienen una segunda residencia en una zona de playa o de montaña y no tienen acceso a las redes de los operadores tradicionales. Sin embargo, todavía está lejos de poder ofrecer una experiencia de usuario similar a la que tienen actualmente algunas de las compañías más conocidas de este ámbito. En el precio y la devolución de los equipos encontramos dos de los motivos.
El precio, lejos de las tarifas tradicionales
La tarifa más económica de Starlink tiene un precio de 29 € al mes por 100 Mbps. La siguiente tiene un precio de 39 € y ofrece el doble de velocidad, mientras que la tarifa más rápida tiene un coste de 59 € al mes.
Pese a que la compañía actualizó los precios recientemente, estos siguen estando sensiblemente por encima de los precios que nos ofrecen los operadores tradicionales, como vemos a continuación:
- La tarifa más económica de Movistar ofrece 300 Mbps por 15 € al mes.
- Orange ofrece 600 Mbps con un router con WiFi 7 por 15 € al mes.
- Vodafone ofrece 600 Mbps por 15 € al mes.
- O2 tiene una tarifa de 300 Mbps por 15 € al mes.
Por lo tanto, si nos fijamos únicamente en el precio, tendríamos que asumir un coste que, como mínimo, sería el doble del precio que tienen las compañías tradicionales. Existe una alternativa, que es pasar al modo Standby, cuyo precio es de 5 € al mes, pero también tiene sus limitaciones.
El modo Standby, una opción a tener en cuenta
Starlink es consciente de su desventaja, motivo por el cual ofrece una tarifa de 5 €, conocida como modo Standby. Cuando lo tenemos activado, tenemos Internet ilimitado, pero a una velocidad muy baja. Está pensado para los clientes que no van a usar el servicio durante un tiempo, pero quieren tener Internet para emergencias, bajarse actualizaciones y que sea más sencillo reactivar la conexión una vez se vuelva a necesitar.
La limitación es que únicamente podemos disfrutar de este recurso durante doce meses. Superado este tiempo, Starlink se reserva el derecho a cambiar la tarifa y adjudicarnos una de las tarifas normales, con el coste que ello supondría. Por lo tanto, solo podremos utilizar este modo durante dicho periodo de tiempo y, superado, no podríamos activarlo de nuevo el próximo año, por ejemplo.
La única situación en la que saldría rentable usar Starlink para las segundas residencias sería cuando nuestro operador no ofrece cobertura en dicha ubicación. En este caso, tendríamos que proceder con el alta y la baja, y su correspondiente devolución de los equipos, cada vez que nos desplacemos a nuestra segunda vivienda.
Como podemos comprobar, Starlink sigue diseñando servicios que tienen como objetivo competir con las operadoras tradicionales. De momento, todavía no está al mismo nivel, pero siempre es de agradecer que nos ofrezcan este tipo de situaciones con el objetivo de cubrir en todo momento nuestras necesidades en materia de conectividad.
