Cuando las compras online al uso se les quedan pequeñas, hay personas que deciden dar el salto a algo superior. Bajo la esencia de las compras misteriosas, la misma sensación y búsqueda de dopamina que ofrece la compra de muñequitos Labubu, se extiende ahora la moda de la compra de contenedores cerrados. Y una mujer, se ha sorprendido al descubrir lo que ha encontrado dentro de uno.
Las compras de contenedores cerrados se han popularizado en televisión con multitud de programas donde vemos a todo tipo de personas anónimas peleándose por hacer compras misteriosas. La clave es no saber qué se encontrará en el interior o, al menos, tener solo una pequeña impresión de ello. Estas subastas se convierten en auténticas batallas campales, tanto de manera presencial como online. En una de las más recientes, una mujer estadounidense se ha llevado la sorpresa de su vida.
Un pago de 3000 euros
Aunque en otros casos estas compras de contenedores pueden llegar a tener precios mucho más elevados, en esta historia, la protagonista, tuvo mucha suerte. Los posibles compradores solo habían visto el interior del contenedor muy ligeramente. Una manta tapaba lo que había dentro e impedía verlo con claridad. La norma es que nadie puede tocarlo ni echar un vistazo a lo que esconde la manta, dado que, en ese caso, el interés en estas ventas se terminaría rápidamente.
Según cuentan quienes estuvieron en ese momento tan intenso como parte del programa Storage Hunters, lo que se podía deducir por la manta era que, debajo de ella, había algo de forma irregular. La gran apuesta era que se trataba de un coche, posiblemente uno que tenía una forma y medidas más clásicas que los vehículos actuales. Además, se sabía que el contenedor había estado estancado en el tiempo durante un periodo de 20 años. No obstante, todo eran suposiciones, puesto que debajo de la manta también podría haber ocurrido que solo hubiera cajas amontonadas que estuvieran llenas de, por ejemplo, periódicos antiguos.
Ante ese desconocimiento, las pujas por el contenedor solo subieron hasta 3.000 euros (3.200 dólares). De todas formas, su compradora se llevaría una gran sorpresa al ver el interior.
Un coche muy famoso
Lo que se encontró la mujer dentro del contenedor seguía la línea de las previsiones: era un coche. Pero, sorprendentemente, no era un coche cualquiera. En realidad, se trata de un auténtico DeLorean DMC-12, el coche que seguro que reconoces por la saga de películas Regreso al futuro protagonizadas por Michael J. Fox como Marty McFly. Convertido en uno de los mayores iconos del cine de los años 80, el DeLorean fue, en realidad, un vehículo que existió y que se condujo por las carreteras.
No obstante, el escaso éxito que tuvieron los DeLorean hizo que la marca dejase de fabricarlos y que se terminaran convirtiendo en objeto de deseo por parte de los amantes del cine. La escasa cantidad de unidades, por supuesto, también ha llevado a que el precio de estos coches aumente de manera considerable a lo largo de los años. Para la compradora del contenedor, descubrir este coche en su interior que había estado encerrado durante dos décadas fue una sorpresa simplemente increíble.
¿Cómo estaba el coche y por cuánto lo vendió?
Estas dos son las preguntas más importantes en las que podemos pensar en relación al coche en cuestión. Hay ocasiones en las que el contenido de estos trasteros o contenedores no está en buen estado y, aunque parezca una buena compra, termina siendo un problema. De todas formas, con el DeLorean, su compradora se puede sentir orgullosa, puesto que el coche no estaba sufriendo problemas de oxidación ni tampoco ningún daño aparente en la estructura, tanto en el exterior como en el interior.
Lo único que descubrió era que la batería, por motivos obvios, necesitaba un cambio. Pero teniendo en cuenta que no necesitaría plutonio para funcionar como ocurría en Regreso al futuro, lo cierto es que sería solo una pequeña inversión extra.
Cuando le cambió la batería, la propietaria del imponente DeLorean DMC-12 decidió ponerlo a la venta. Teniendo en cuenta que se trata de un vehículo muy solicitado, era obvio que podría venderlo a un buen precio y, además, hacerlo con rapidez. Las ofertas no tardaron en llegar y consiguió venderlo por un total de 32.000 dólares, una cifra de unos 30.000 euros, por lo que multiplicó por 10 lo que había invertido originariamente.
Si estás interesado en participar en subastas de contenedores abandonados o trasteros en España, tienes que saber que normalmente se llevan a cabo por parte de las propias empresas propietarias de estos almacenes. Su organización suele estar organizada por la empresa en cuestión o por la Agencia Tributaria dependiendo de cada situación. Para estar al tanto de estos procedimientos, es recomendable seguir las noticias de las firmas especializadas o intentar tener algún contacto relacionado con su organización.
