Entrar o salir de Madrid, tanto si vas a uno de sus centros comerciales, como si vas a hacer turismo, por la zona norte lleva décadas siendo sinónimo de paciencia, frenazos y atascos que convierten un tramo de cinco minutos en más de 20. El entorno de las Cinco Torres y el Hospital Universitario La Paz conforma uno de los nudos de comunicaciones más complejos y saturados de España, pero por suerte se está trabajando para cambiar eso.
Contra todo pronóstico en este tipo de obras, el soterramiento de este tramo final del Paseo de la Castellana no solo avanza a un ritmo excelente, sino que acaba de recibir un anuncio oficial que confirma un prometedor adelanto en los plazos.
La obra permitirá esconder el denso tráfico bajo tierra a través de un túnel, al tiempo que dará a los peatones un parque equivalente a casi diez campos de fútbol, cambiando para siempre el skyline a pie de calle de la capital.
¿Cuándo abrirá?
El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha confirmado oficialmente que el túnel que canalizará el tráfico bajo el eje de la Castellana estará terminado y operativo antes de que finalice el año 2026, siempre y cuando no surjan contratiempos geológicos imprevistos. Este anuncio supone un enorme alivio para los miles de conductores diarios que transitan diariamente entre la calle Sinesio Delgado y el Nudo Norte de la M-30.
A nivel de ingeniería, la envergadura de la obra es colosal. Con una inversión municipal que asciende a 110,2 millones de euros, los trabajos arrancaron en julio de 2025 y ya han superado el 36 % de ejecución global. Según los datos aportados por el propio Ayuntamiento de Madrid, la maquinaria pesada trabaja sin descanso en tres frentes de forma simultánea. Las cifras operativas hablan por sí solas, dado que la excavación de la mina central ya suma más de 250 metros lineales con 208.000 metros cúbicos de tierra extraída, y se ha instalado casi el 90 % de los 2.009 pilotes de contención (exactamente 1.802) necesarios para sostener los muros laterales.
Este futuro túnel contará con tres carriles por sentido y garantizará una conexión fluida, directa y sin semáforos con las principales arterias de alta capacidad de la ciudad: la M-30, la M-607, la A-1 y la M-11. Además, contará con rampas estratégicas de entrada y salida hacia puntos clave como Monforte de Lemos y la estación de tren de Chamartín.
Parque de 70.000 m²
Además del túnel, otro de los grandes atractivos de esta obra casi faraónica está en la superficie. Al soterrar la circulación de vehículos privados, Madrid ganará un corredor peatonal continuo de 675 metros de longitud y 90 metros de anchura. El Consistorio ha anunciado que este mismo mes de abril arranca oficialmente la fase de urbanización del denominado Parque Castellana, un inmenso espacio de 70.000 metros cuadrados que unirá el distrito financiero, el entorno hospitalario, la histórica Colonia de San Cristóbal y los inminentes desarrollos urbanísticos de Madrid Nuevo Norte.
Desde una perspectiva de sostenibilidad y habitabilidad, el cambio será importante. El hormigón dejará paso a la plantación de 787 nuevos árboles y más de 38.000 arbustos. El diseño paisajístico ofrecerá áreas de descanso, juegos infantiles, un circuito biosaludable, parques de calistenia y una gran fuente de chorros. Sin embargo, el elemento visual que dominará el entorno será una monumental pérgola de forma elíptica equipada con paneles fotovoltaicos, diseñada para autoabastecer de energía a la instalación y proporcionar una densa sombra durante los meses de verano, especialmente intensos en la capital.
Una vez inaugurada la infraestructura a finales de 2026, la calzada en superficie quedará estrictamente limitada al transporte público y al tráfico local de acceso a los edificios colindantes. Además, la movilidad sostenible ganará peso con la creación de un nuevo carril bici bidireccional y segregado en el lateral este del parque.
