Hay personas que desconectan dispositivos que no usan a diario o cuando se van de vacaciones para ahorrar electricidad. Si bien puedes reducir un poco tu factura de la luz, algunos aparatos no deberías quitarlos nunca de la corriente, ya que hacerlo podría dañarlos y comprar uno nuevo te saldría más caro que lo que ahorras.
¿Alguna vez has oído hablar del consumo fantasma? Si es así, posiblemente creas que cuantos más dispositivos mantengas desconectados cuando no los utilizas es mejor. Una vivienda media española suele gastar entre 63 y 99 euros anuales extra por los aparatos que dejan en stand-by, según Podo, una web especializada en tarifas energéticas. En algunos casos puede salir rentable desenchufarlos, pero, en otros, recomendamos que lo evites.
La nevera, el congelador, el lavavajillas, la lavadora, el router WiFi… La lista de productos que podrían romperse si los desconectas frecuentemente es muy larga. Te enumeramos todos ellos y te explicamos por qué motivo podrían estropearse si los desenchufas.
6 electrodomésticos y otros dispositivos que podrían romperse
Las mejoras tecnológicas han permitido que los electrodomésticos y otros dispositivos esenciales para la mayoría de casas no se dañen con tanta facilidad como antes. Sus sistemas eléctricos ya no se estropean tanto ante un apagón como el que sufrió España en abril de 2025. Sin embargo, cada corte de energía que sucede cuando la máquina sigue encendida es un riesgo que podría salirte caro en caso de que se rompa.
Al desconectar un dispositivo como costumbre, lo apagamos por completo de forma repentina, como si se hubiese ido la luz y podríamos estar reduciendo su vida útil, ya que se generan microtensiones. Además, hay otros factores que podrían impedir que el electrodoméstico pueda volver a funcionar como antes.
La nevera y/o congelador
La nevera es un electrodoméstico clave en las viviendas actuales. Normalmente, tienen dos compartimentos: uno de refrigeración, que mantiene los alimentos frescos a temperaturas de entre 2 y 6 grados centígrados; y otro para la congelación, que alcanza temperaturas de bajo cero. Sin embargo, también existen frigoríficos que solo son una cosa o la otra.
Independientemente de lo que tengas en casa, este tipo de aparatos domésticos nunca deberían desenchufarse, ni siquiera si no tienes alimentos dentro. Eso se debe a que, si cortas la corriente, aunque sea un rato, se rompe la cadena de frío, lo que favorece a la propagación de bacterias en un lugar donde metemos la comida. Si lo hicieses después tendrías que lavarlo.
La interrupción del ciclo de la refrigeración también puede provocar otros problemas, como la oxidación de componentes electrónicos o tuberías, o propiciar a que se acumule humedad y moho.
Router WiFi
La conexión a internet ha cobrado importancia en las últimas décadas. Gracias al router WiFi, podemos estar siempre conectados en nuestras casas, buscar cosas en Google o hablar con personas a distancia. Algunas personas lo apagan por las noches para ahorrar energía o para tratar de desconectar totalmente mientras duermen, pero no es lo más recomendable. Por lo general, las actualizaciones de firmware y el mantenimiento de la línea se hace por la madrugada mediante procesos automáticos. Si no lo tienes encendido, deberás realizar estos procesos de manera manual.
Lavadoras y/o secadoras
Otro indispensable en las casas españolas es la lavadora. La secadora es menos común, pero hay electrodomésticos que, además de lavar la colada, también secan. Normalmente, los fabricantes de los modelos actuales colocan sensores, placas base y software para gestionar los ciclos de lavado y secado. En caso de que desenchufes la máquina a menudo, podría dar lugar a una pérdida de la configuración de los programas, fallos en la memoria o incluso errores de calibración de los sensores.
Televisores OLED
Las pantallas OLED no funcionan igual que otros modelos. Estas tienen que realizar ciclos de actualización de píxeles mientras están «apagados». De esta manera, evitan un problema que conocemos como «burn-in», que son unas marcas que permanecen en la televisión de forma permanente. En el caso de que desconectes frecuentemente tu Smart TV OLED de la corriente, impedirás que se completen dichos ciclos. A la larga, esto podría traducirse en una menor uniformidad en el panel, reduciendo la durabilidad del dispositivo.
El lavavajillas
Además de las microtensiones, los lavavajillas modernos también integran una programación especial para los distintos ciclos de lavado, el uso del agua y la eficiencia energética. Si lo desenchufas de la corriente frecuentemente, el dispositivo deberá reiniciar su sistema completamente cada vez que lo vuelvas a conectar para usarlo.
Esto puede ser contraproducente, sobre todo si has personalizado algún ajuste, como la programación del lavado o el reloj que marca la hora en la pequeña pantalla del electrodoméstico. En suma, a la larga, podría ocurrir como con la lavadora y que la calibración de los sensores se desajuste, lo que afectaría a la calidad del lavado y podría provocar fallos técnicos.
Hornos y placas de inducción
Tanto las placas de inducción como los hornos requieren de una alta potencia para funcionar, con una alimentación eléctrica estable. De hecho, los enchufes suelen estar detrás y es difícil acceder a ellos para desconectarlos habitualmente. Pero, si decides retirar el dispositivo para acceder al cable y desenchufarlos de la corriente, piénsatelo dos veces.
Cuando separas el enchufe de la clavija, la electricidad intenta seguir fluyendo. Si la distancia entre los contactos es muy pequeña, como suele ocurrir con el hueco que dejan estos electrodomésticos, el aire se ioniza y se vuelve conductor. Esto puede crear un arco eléctrico que genere calor y, por consiguiente, se queme el material de los contactos, creando una capa de hollín. Con el tiempo, podría aumentar el riesgo de incendio o un cortocircuito.
