Durante décadas, la provincia de Lleida ha tenido que lidiar con ser la única capital de provincia española, junto a Teruel, que no contaba con un gran centro comercial de referencia. Por suerte, este hecho, que es realmente poco común, tiene los días contados, gracias al anuncio del nuevo Shopping Promenade.
Así se llamará el futuro centro comercial que saldará esta deuda histórica, con un proyecto monumental que creará muchos puestos de trabajo y le dará un enorme impulso a la vida leridana.
150 millones de euros
El hecho de no contar con infraestructuras comerciales de gran formato estaba haciendo perder mucho dinero en la zona. Según los estudios de viabilidad manejados por los promotores del complejo, la firma Eurofund y el Grupo Frey, la ausencia de este tipo de equipamientos provocaba una fuga comercial devastadora. Cada año, los leridanos gastaban alrededor de 400 millones de euros en desplazamientos a grandes superficies de Barcelona o Zaragoza.
El objetivo principal de esta megainfraestructura, que se levantará en la zona de Torre Salses (a escasos 1,5 kilómetros del núcleo urbano, entre La Bordeta y Els Mangraners), es taponar esa fuga. Para lograrlo, la inversión no ha escatimado en cifras: se inyectarán 145 millones de euros en su construcción, a los que habrá que sumar un paquete adicional de casi 10 millones destinados exclusivamente a la mejora de la red de transporte público, los accesos por carretera y las conexiones ciclistas para integrarlo de forma natural con el centro de la ciudad.
El reto urbanístico es mayúsculo. Para absorber el impacto de los entre 5 y 6 millones de visitantes anuales que se prevén, el desarrollo incluirá obras clave de ingeniería civil, como el esperado desdoblamiento de la avenida Víctor Torres, garantizando así una movilidad fluida que no colapse el sur de la ciudad.
Al aire libre
Si el proyecto destaca en el ámbito de la arquitectura comercial, es porque huye del modelo caduco del centro comercial de los años 90 con pasillos oscuros, luz artificial y techos bajos. El complejo ocupará una vasta superficie de 55.500 metros cuadrados bajo el concepto de parque comercial abierto, similar al Oasiz que podemos ver en Madrid, y que tan de moda están en los últimos tiempos.
La elección del nombre «Promenade» (paseo) define la filosofía del diseño, importado directamente de proyectos europeos de éxito liderados por el Grupo Frey, como el de Parma en Italia, apostando por un entorno híbrido al aire libre. La estrategia detrás de este diseño es aumentar el tiempo de permanencia del cliente. Se prioriza el paisajismo, las zonas verdes, la iluminación natural y las áreas de descanso, de modo que ir al centro comercial se perciba como una experiencia de ocio familiar y no como una simple tarea de ir a hacer compras.
¿Cuándo abrirá?
La maquinaria administrativa ya está en marcha para que el Shopping Promenade sea una realidad a corto plazo. El calendario oficial de los promotores marca el inicio inminente de unas obras que se prolongarán durante aproximadamente 19 meses, fijando la fecha de inauguración oficial para finales del año 2027.
Más allá del impacto en el ocio, la construcción y posterior apertura del recinto supondrán un motor de reactivación laboral sin precedentes recientes en la zona. Las proyecciones más conservadoras estiman la creación de 400 puestos de trabajo directos en las tiendas, restaurantes y cines, además de generar en torno a 1.000 empleos indirectos derivados de la logística, la construcción y los servicios asociados.
Este centro comercial continúa la tendencia que cada vez es más frecuente en España, con centros comerciales que realmente son grandes espacios al aire libre con tiendas. Una vez llega la primavera y el verano, estos lugares son la cuna del ocio, pero en invierno, y sobre todo en días de lluvia, se antojan mucho menos viables que un centro comercial tradicional.
