El invierno tiene los días contados y, casi sin darnos cuenta, la luz solar ya empieza a estirarse durante las tardes, sobre todo en estos últimos días, con el calor volviendo a hacer acto de presencia tras muchas semanas desaparecido. Con la llegada de la primavera a la vuelta de la esquina, nos acercamos a ese momento del calendario en el que pasamos al horario de verano.
Aunque es una práctica que repetimos año tras año desde hace décadas, todavía hay muchas dudas. ¿Se adelanta o se atrasa? ¿Dormimos una hora más o una hora menos?
Para despejar cualquier tipo de duda y evitar que el lunes siguiente llegues tarde al trabajo o al colegio, es fundamental revisar la legislación. El Gobierno ya dejó trazada la hoja de ruta de estas modificaciones de horario, por lo que el debate sobre el día exacto está completamente cerrado. Como expertos en actualidad, te desglosamos todo lo que necesitas saber:
Fecha del cambio de hora
La normativa española y europea indica que el cambio al horario de verano siempre se produce durante la madrugada del último domingo del mes de marzo. En este año 2026, esa fecha clave será el domingo 29 de marzo.
La directriz oficial está rigurosamente documentada y publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Concretamente, este cambio se ejecuta en estricto cumplimiento del Real Decreto 236/2002, y sus fechas exactas quedaron blindadas en la Orden PCM/186/2022, de 11 de marzo, un documento legal que estableció el calendario oficial de los cambios de hora en España hasta el presente año 2026.
La mecánica de la transición será la siguiente: durante la madrugada del sábado 28 al domingo 29 de marzo, a las 02:00 horas de la mañana, los relojes deberán adelantarse automáticamente hasta las 03:00 horas, es decir, que a las 2 serán las 3. Si vives en las Islas Canarias, el cambio se producirá, como es habitual, una hora antes: a la 01:00 de la madrugada pasarán a ser las 02:00.
A efectos prácticos, este movimiento de manecillas significa que esa noche dormiremos una hora menos y que el domingo 29 de marzo será, oficialmente, el día más corto del año, con una duración legal de tan solo 23 horas. A cambio de este pequeño desajuste en nuestro descanso, ganaremos una hora extra de luz natural durante las tardes de los próximos meses estivales.
Qué dispositivos debes cambiar
En plena era digital, el cambio de hora ha perdido parte de su romanticismo, ya que la inmensa mayoría de los dispositivos inteligentes que nos rodean, como los smartphones (iPhone o Android), los smartwatches, las tablets y los ordenadores, están conectados a servidores de tiempo de red (protocolo NTP). Esto significa que, a las dos de la madrugada, su sistema operativo modificará la hora de forma totalmente automática. Te despertarás el domingo y tu móvil ya marcará la hora correcta.
Sin embargo, los aparatos analógicos y los electrodomésticos u otros dispositivos que no están conectados a internet requieren de un cambio manual.
Si no quieres llevarte un susto el lunes por la mañana, lo recomendable es hacer un repaso manual el mismo sábado por la noche a ciertos elementos clave:
- El reloj del salpicadero del coche, en caso de tenerlo en coches antiguos.
- El panel digital del horno y del microondas.
- Los relojes de pulsera tradicionales y los de pared.
- Los despertadores clásicos de mesilla (si todavía dependes de uno de ellos para levantarte, cambiarlo la noche anterior es clave).
¿Hasta cuándo dura el horario de verano?
El periodo de horario de verano nos acompañará durante varios meses, alargando nuestras tardes hasta bien entrado el otoño. Según el mismo calendario oficial vigente aprobado por el Gobierno, este horario estival concluirá el domingo 25 de octubre de 2026, momento en el que revertiremos el proceso y volveremos al horario de invierno.
En cualquier caso, habrá que estar atentos a las directrices del Gobierno en los próximos años, ya que Pedro Sánchez ya anunció su intención de establecer en España un horario único, sin cambios. Tanto es así que el pasado mes de octubre, el presidente del ejecutivo llevó esta propuesta a la Unión Europea.
Aunque perder una hora de sueño la madrugada del 29 de marzo sea un pequeño incordio, el cambio al horario de verano nos regalará meses de tardes luminosas perfectas para disfrutar al aire libre. Recuerda dar un repaso a los relojes analógicos de tu casa antes de irte a dormir el sábado para evitar sobresaltos el domingo por la mañana.
