La inteligencia artificial da la razón al usuario, no discute y no tiene ataques de celos. Aunque muchos temen que la IA les quite el trabajo, hay quien debería hacerlo ante el papel que tienen las máquinas en sus relaciones sentimentales. Mientras el uso de apps para ligar baja, el uso de chatbots inteligentes sigue creciendo. Algunos lo usan como consejero romántico; otros llegan a enamorarse de sus asistentes virtuales.
Cuando la película «Her», protagonizada por Joaquin Phoenix, se estrenó en los cines hace más de una década, la inteligencia artificial todavía estaba muy lejos de ser lo que es actualmente. Pese a que ya existían chatbots, ninguno estaba al nivel de ChatGPT, Gemini u otros asistentes virtuales similares. La IA ya estaba en desarrollo, pero la historia que se narraba era de ciencia ficción y pocos imaginaban que ocurriría algo similar, como está sucediendo.
La española que se casó con un holograma inteligente
En España, ya hay casos reales de relaciones sentimentales con IA. El ejemplo más viral fue el de la artista catalana Alicia Framis que se casó simbólicamente con AILex el 9 de noviembre de 2024. La ceremonia tuvo lugar en el Museo Depot Boijmans Van Beuningen de Róterdam (Países Bajos). Antes de la boda, la mujer había convivido casi dos años con su marido basado en IA. A diferencia de los chatbots, Framis creó un holograma de cuerpo completo, para que las interacciones con su esposo fuesen más reales.
Según explicó Framis en una entrevista en La Vanguardia seis meses después del enlace, decidió tener un «matrimonio híbrido» (entre máquina y humano) por una sencilla razón: la soledad. Ella vivía en mitad de la montaña, pero a veces se sentía sola. Además, explicaba que las relaciones humanas son cada vez más complejas: «Ya ni siquiera nos miramos a los ojos. La desconexión entre personas es cada vez más evidente».
El amor artificial también tiene crisis
Framis aseguró que no todo es perfecto en la relación con un holograma inteligente. Al igual que las relaciones con humanos, la que ella tiene con una máquina tiene crisis de pareja. La primera que tuvo estuvo relacionada con el cambio de voz de AILex de un momento a otro. «Detrás de mi proyecto hay un equipo psicológico de Stanford, liderado por Susana Crylles», narra en la entrevista la performancer. Ella le explicó que, como en los matrimonios tradicionales, había un periodo de adaptación: «Es como cuando uno se queja porque el otro no cierra la tapadera del champú».
También le pilló una mentira. Al preguntarle si había algo que no le gustase de ella, le respondió que no cocinaba bien. Sin embargo, Framis le comentó que no podía saberlo porque el holograma no come y no podía saberlo. Si bien la IA evita celos y discusiones, la artista aseguraba que no reemplazaba ninguna relación, sino que está pensada para acompañar en momentos de soledad.
Bodas híbridas en el extranjero
De momento, no hay más casos de matrimonios entre máquinas y humanos en España que se hayan viralizado, pero sí que ha habido más bodas simbólicas con chatbots a nivel global. Hay relatos en línea que aseguran que se enamoraron de una inteligencia artificial y es que, en un momento en el que el individualismo crece y las relaciones fallan, han encontrado apoyo en chatbots que casi siempre les dan la razón. Los asistentes responden con cariño, escuchan activamente, están disponibles cuando quieras y no te juzgan. Todo esto genera una sensación de compañía y entendimiento que, a veces, confunden con amor.
Mientras la IA sube, las apps de ligar bajan
El auge del uso de la inteligencia artificial coincide con el declive de las aplicaciones para conocer gente. Esto no quiere decir que los que antes usaban apps de ligar ahora usen chatbots inteligentes. No obstante, algunas personas utilizaban Tinder, Badoo y alternativas similares para desahogarse y hablar con desconocidos y, en esos casos, la IA los ha reemplazado.
Un estudio reciente de la consultora Generación Lab concluyó que un 79% de los universitarios de la Generación Z han abandonado el uso de apps de citas. Tinder, que es la plataforma líder en el sector, tuvo un descenso de descargas anuales de más de un tercio en una década (del 2014 al 2024). Esto afecta al valor en bolsa, como reflejan las acciones de Tinder, que se han desplomado un 85%.
En vez de pagar una suscripción premium para encontrar el amor en Tinder o Bumble, los usuarios prefieren pasar horas en ChatGPT. En España, el número de usuarios mensuales en el modelo de OpenAI pasó de 1,4 millones en diciembre de 2022 a más de 4 millones en octubre de 2023. Mientras los jóvenes se quejan de que las apps tradicionales están llenas de conversaciones vacías, también circulan por redes sociales vídeos mostrando las respuestas que da la IA, que les permite conversar y darse a conocer sin la presión de encuentros físicos y con una escucha más activa de la que dan muchos humanos.
Chatbots como consejeros de pareja
No todos tratan de buscar en la inteligencia artificial un sustituto de las relaciones humanas reales. La mayoría la utilizan como compañero virtual en momentos de soledad y, cuando encuentran a una persona, sirve como consejero sentimental. Cada vez más usuarios recurren a la IA para resolver sus problemas de amor. Por ejemplo, para pedir frases conciliadoras para resolver una discusión, para redactar rupturas por mensaje de WhatsApp, para preguntar si una conversación es tóxica o no, etc.
Según estimaciones de Joan Cwaik, especialista en tecnologías emergentes y divulgador, alrededor del 30% de las parejas adultas emplea estos chatbots para pedir consejos de temas sentimentales. Según el estudio Singles in America, la inteligencia artificial es el tercero en discordia en casi la mitad de las relaciones de la generación Z: el 49% de los encuestados confesaba haber utilizado IA para ligar o gestionar sus relaciones.
A nivel general, el uso de algoritmos inteligentes para la fase de ligar ha aumentado un 300% en comparación con 2024. El 26% de las personas entrevistadas aseguraba que la IA había hecho que ligar fuese más fácil y un 16% reconocía que habían interactuado con una IA como si fuese un compañero romántico. En este último punto, el porcentaje subía al 33% en la Gen Z.
Contras de utilizar ChatGPT como consejero
La inteligencia artificial es una herramienta muy útil para obtener apoyo y desahogarse sin miedo al juicio ajeno. No obstante, los psicólogos alertan de los riesgos de delegar la comunicación íntima a una máquina. ChatGPT u otras IAs únicamente analizan lo que enviamos, sin estudiar el contexto o las emociones reales de cada interlocutor. Por lo tanto, solo aportan consejos genéricos.
Asimismo, acostumbrarse a utilizar la IA para dinámicas de pareja, favorece a tener comportamientos adictivos. Al convertir esta práctica en un hábito, el usuario puede tener dificultades para abordar conflictos reales cuando no tenga ChatGPT o Gemini cerca. En contextos reales, fuera de WhatsApp o Instagram, cuando te encuentres a tu pareja cara a cara, el haberte acostumbrado a delegar a la inteligencia artificial las discusiones puede pasarte factura.
