La guerra entre Rusia y Ucrania entra en una nueva fase y ya ha alcanzado el espacio. Ucrania ha asestado un golpe clave que podría comprometer las comunicaciones de Rusia en el futuro, después de haber acabado con uno de los satélites que daban información a tiempo real sobre la posición del enemigo.
La guerra del presente ya no se libra únicamente en el campo de batalla. Durante los últimos meses, hemos comprobado cómo los ejércitos de todo el mundo se preparan para lidiar con los conflictos en el espacio, especialmente en todo lo que tiene que ver con las comunicaciones. Y es que los últimos años han servido para que las principales potencias del mundo desarrollen su tecnología con el objetivo de poder obtener información a tiempo real a través de los satélites que tienen desplegados sobre algunos de sus principales objetivos.
Durante las últimas horas, hemos conocido cómo los operadores de drones ucranianos han logrado destruir una antena de comunicaciones por satélite de Rusia que se conectaba al satélite Yamal-601. Este satélite era uno de los principales objetivos de dicho país, puesto que proporcionaba información sobre un sector clave en frente. Según ha informado Ucrania poco después con la destrucción de este equipo, se ha eliminado “temporalmente al enemigo de la capacidad de coordinar los ataques de su infantería y sus vehículos aéreos no tripulados”, lo que podría dar un respiro al ejército.
Un satélite que buscaba competir con Starlink
Como hemos mencionado, la antena destruida se conectaba con el satélite Yamal-601. Se trata de una de las cinco unidades que son conocidas como la red Yamal, financiada por el sector energético estatal ruso, y fue una red satelital que se fabricó como alternativa a Starlink, la firma de Internet satelital propiedad de Starlink.
De hecho, antes de poner estos satélites en órbita, Rusia ya trató de consolidar Rassvet, su alternativa a Starlink, para proporcionar servicios a sus ciudadanos. Sin embargo, en torno a este sistema siempre existió la duda de si bajo su apariencia para ofrecer conectividad a la población, no se escondía un sistema que tuviera objetivos militares.
El objetivo de esta red es el de ofrecer cobertura a tiempo real sobre las condiciones del territorio ucraniano que está ocupado por Rusia, y que sigue avanzando con el tiempo. Con la información que ofrece, se articulan todos los drones y los asaltos terrestres que se producen en el frente. La intención de Ucrania atacando los nodos de comunicaciones por satélites que están en tierra, es la de reducir las capacidades que tienen los enemigos para organizar sus ataques.
El impacto de las sanciones en la reparación del satélite
La acción de Ucrania cobra una todavía mayor importancia si tenemos en cuenta la dependencia que los satélites de dicho país tienen de los componentes que se fabrican en países con los que actualmente no pueden comercializar. Durante el desarrollo de su sistema satelital en el año 2010, se supo que muchos de los componentes que utilizaban llegan de la mano de empresas que se situaban en Japón y en Italia. Ambas cadenas de suministros actualmente están prohibidas como consecuencia de las sanciones que caen sobre Rusia.
En el momento actual, desconocemos si con los recursos que tiene actualmente Rusia, puede servirse de sí misma para recomponer sus comunicaciones. Sin embargo, y siguiendo con las declaraciones que ha realizado Ucrania en el momento de realizar el ataque, todo apunta a que deberá dedicar una importante cantidad de tiempo para poder volver a utilizar sus satélites para recibir a tiempo real como hacía hasta ahora.
