Qué hacer si el Administrador de tareas de Windows 10 no funciona

Qué hacer si el Administrador de tareas de Windows 10 no funciona

Roberto Adeva

El Administrador de tareas es una de las herramientas más útiles de Windows, de ahí que muchos usuarios lo primero que hacen nada más encender el equipo sea abrir el administrador y tenerlo siempre en segundo plano por si necesitan echar mano de él. Ahora bien, puede que de buenas a primeras nos encontremos con que la información no se actualice. Si te has encontrado con que el Administrador de tareas está parado o por cualquier problema se ha desactivado, esto es lo que podemos hacer para solucionarlo.

El Administrador de tareas es una aplicación incluida en el sistema operativo de Microsoft que nos permite acceder a todos los procesos que se están ejecutando en tiempo real en el sistema. De esta forma, podemos ver qué aplicaciones son las que más recursos están consumiendo en cada momento. Por lo tanto, nos permite monitorizar todo lo que ocurre en el equipo y cómo se están utilizando los recursos de nuestro equipo a nivel de CPU, memoria, disco, etc.

Ahora bien, si en un momento determinado nos encontramos con que el Administrador de tareas está pausado, no se refresca la información o por cualquier motivo se ha deshabilitado, estos son algunos de los pasos o recomendaciones a seguir para solucionar los problemas.

Si el Administrador de tareas está parado

Una de las características del administrador es que se está refrescando continuamente de forma automática para mostrarnos información en tiempo real de lo que se está ejecutando en nuestro equipo y la cantidad de recursos que se están consumiendo. Por lo tanto, si al abrir la herramienta nos encontramos con que esta información no se actualiza quiere decir que hay algún problema.

Lo cierto es que pueden ser muchas las causas por las que puede ocurrir esto, como que se haya dañado algún archivo del sistema, alguna entrada del registro o simplemente que hayamos cambiado la velocidad de actualización sin darnos cuenta.

Y es que dentro de las opciones del Administrador de tareas, podemos establecer la velocidad de actualización de la información. Se trata de una característica que quizás algunos usuarios no conozcan, pero es la que permite indicar con qué frecuencia queremos que se actualice la información de los procesos en ejecución y recursos utilizados por cada uno de ellos.

Administrador de tareas

En este sentido, si la velocidad de actualización o refresco está establecida como baja, veremos que la información se actualiza cada más tiempo y puede darnos la sensación de que está parado o sufre pequeños cortes, mientras que si está En Pausa, entonces nos dará la sensación de que no funciona puesto que no se refresca la información en ningún momento.

Para comprobar la velocidad de actualización del Administrador de tareas, lo único que tenemos que hacer es abrir la herramienta y desde la opción del menú Vista, accedemos a Velocidad de actualización. Esto nos mostrará cuatro opciones, Alta, Normal, Baja y En Pausa. Si nos encontramos con que está seleccionada la opción Baja o En Pausa, lo único que tenemos que hacer es cambiar la velocidad de actualización y establecerla a Normal o Alta, según nuestras preferencias.

Cómo habilitar el Administrador de tareas

En ocasiones nos podemos encontrar con ciertas dificultades a la hora de abrir el Administrador de tareas, no se abre, se muestra un mensaje en el que se indica que ha sido deshabilitado, etc. Las causas pueden ser nuevamente muy distintas, incluso un malware con el que hayamos sido infectados puede que nos haya desactivado el administrador para ocultar su presencia.

En cualquier caso, lo que tendremos que hacer es habilitar nuevamente el administrador. Aunque es recomendable realizar un análisis de nuestro equipo antes de nada para eliminar cualquier software malintencionado que podamos tener instalado en nuestro equipo.

Para habilitar el Administrador de tareas, podemos echar mano del editor de directivas de grupo local o del registro del sistema, en función de la edición que tengamos instalada de Windows 10.

Desde el registro de Windows 10

Si alguna aplicación o malware ha desactivado el administrador a nivel de registro, podemos comprobarlo accediendo al propio registro y proceder con su activación nuevamente. Para ello:

  • Abrimos una ventana Ejecutar, Win+R.
  • Escribimos regedit y pulsamos Aceptar o Enter.
  • Navegamos hasta la ruta HKEY_CURRENT_USERSoftwareMicrosoftWindowsCurrentVersionPoliciesSystem
  • Buscamos el valor DisableTaskMgr
  • Lo editamos y establecemos su valor a 0 para volverlo a activar.
  • Salimos del registro
  • Reiniciamos el equipo.

Administrador de tareas

Ahora ya podemos comprobar si podemos abrir el Administrador de tareas en nuestro escritorio sin ningún problema. Como siempre que se trata de hacer algún cambio en el registro de Windows, lo ideal es hacer una copia de seguridad del mismo antes de proceder con algún cambio por si algo va mal poder volver a como lo teníamos antes.

Desde el editor de directivas de grupo local

Si tenemos una edición de Windows 10 que cuenta con editor de políticas y grupos locales, estos son los pasos a seguir para habilitar el Administrador de tareas:

  • Abrimos una ventana Ejecutar, Win+R
  • Escribimos gpedit.msc y pulsamos Enter o Aceptar
  • Desplegamos la opción Configuración de usuario > Plantillas administrativas.
  • A continuación en Sistema
  • Por último en Opciones de Ctrl+Alt+Supr
  • Hacemos clic sobre la política Quitar administrador de tareas.
  • Marcamos en la siguiente ventana como Habilitada.
  • Aplicamos y aceptamos los cambios
  • Salimos del editor

Una vez hecho esto, ya podemos comprobar que al pulsar la combinación de teclas Ctrl+Alt+Supr y elegir la opción de abrir el Administrador de tareas funciona y se abre correctamente.

El administrador de tareas no funciona

Tal y como hemos indicado anteriormente, las causas por las que puede dejar de funcionar el Administrador de tareas de Windows pueden ser diversas. Ahora bien, puede resultar difícil conocer la causa exacta y por lo tanto, cómo podemos solucionarlo. Estas son algunas de las recomendaciones a seguir para tratar de solucionar los problemas con el administrador:

  • Actualizar Windows 10: Es conveniente comprobar si tenemos alguna actualización disponible para su instalación. El problema podría estar originado por un fallo en la última versión del sistema y que la posterior actualización lo solucione.
  • Archivos del sistema dañados: Puede que por algún motivo se haya dañado algún archivo del sistema y de ahí que no funcione el Administrador de tareas. Para tratar de solucionarlo, podemos ejecutar el comando sfc /scannow, que analizará todos los archivos y en caso de encontrar alguno dañado lo tratará de reemplazar o reparar.
  • Comprobar estado de la imagen del sistema: la herramienta DISM de Windows permite realizar el mantenimiento y reparación de las imágenes de Windows, por lo tanto, es conveniente lanzar los siguientes comandos para ver si algún daño en la imagen está causando problemas con el administrador. Para ello, es necesario abrir el símbolo del sistema con permisos de administrador y ejecutar DISM.Exe /online /Cleanup-Image /SancHealth y a continuación DISM.Exe /online /Cleanup-Image /RestoreHealth.