Hackear un coche es posible. En España, hay unos 15 millones de vehículos que cuentan con sistemas de conectividad, y la mala noticia es que son vulnerables a los ciberdelincuentes, como demuestra un análisis de Lazarus Technology. Pero, ¿cómo lo consiguen?
Las propias aseguradoras ya están tomando las medidas oportunas en sus pólizas para adaptarse a este problema que, cada día que pasa, es más habitual. Esto lleva directamente a que los conductores se cuestionen cómo consiguen hackear un coche para tomar el control. No solo hay un método, sino que hay varias alternativas con las que los ciberdelincuentes pueden atacar a los «coches inteligentes«.
Así pueden «secuestrar» un vehículo
La ciberdelincuencia no solo afecta a los móviles, ordenadores… Los vehículos que incorporan sistemas más avanzados también están en el punto de mira de los hackers. Y con el paso del tiempo, este tipo de ciberataques son más frecuentes.
Por ejemplo, el que más se repite tiene que ver con el sistema de acceso sin llave. Aquí entra en juego el Flipper Zero, una de las opciones que se conoce como el «tamagochi de los hackers», con el que se pueden abrir los coches modernos –como reportan desde RedesZone-. Básicamente, la clave está en copiar la señal del mando con el fin de tener la posibilidad de abrir el coche, robar el vehículo o lo que hay en su interior.
Métodos que pueden usar
Además de que es solo un método de las diferentes opciones que pueden usar:
- Desde una app del coche instalada en el móvil: si se da el caso de que se tiene una aplicación en el móvil que permite gestionar parámetros del vehículo, los hackers pueden tomar el control. Siempre y cuando superen las medidas de ciberseguridad.
- Por el Bluetooth: al usar esta conexión para vincular un smartphone con el coche, los ciberdelincuentes pueden acceder a datos personales y otra información sensible.
- Por USB y OBD-II: aquí ya entra en juego el hecho de que es necesario tener contacto físico con el vehículo. Pueden manipular un coche conectándose al puerto OBD (para entrar en la centralita del vehículo) o a través del puerto USB. Desde este último puerto pueden llegar a meter software malicioso en el sistema del coche.
- Acceso remoto: los hackers podrían acceder desde la red CAN del coche y manipularlo, por ejemplo, controlando los frenos o hasta la dirección. O también, manipular la información del GPS, arrancar el coche o desbloquear las puertas del vehículo.
Es por esto mismo por lo que las diferentes compañías de seguros en nuestro país ya incluyen coberturas extra y una serie de servicios más específicos para este riesgo que afecta a la ciberseguridad. Especialmente porque afecta a más de la mitad de los vehículos que hay en la actualidad en España que cuentan con algún tipo de sistema de conectividad.
Si tu seguro todavía no te lo cubre, ¿cómo te proteges?
En caso de que tu póliza del coche todavía no te incluya este tipo de protección, puedes actuar por tu cuenta para mejorar la seguridad del vehículo. Para empezar, usa fundas Faraday para la llave del coche para así conseguir bloquear casi el 100 % de las reñales de radiofrecuencia. También es importante mantener actualizado el firmware del vehículo, ya que los fabricantes lanzan parches de seguridad para cubrir posibles vulnerabilidades.
Además de estos dos métodos, puedes optar por desactivar la función «Keyless Entry», es decir, quitar la función con la que puedes abrir el coche sin usar la llave física.
Y, por último, hay inmovilizadores antirrobo que puedes instalar con los que se impide que cualquier arranque el coche, por mucho que consigan abrir la puerta. Eso sí, para esto necesitarás la ayuda de un técnico profesional.
