Comparamos las redes WiFi con los dispositivos PLC ¿cómo elegir?

Comparamos las redes WiFi con los dispositivos PLC ¿cómo elegir?

Javier Sanz

España es uno de los países donde más frecuentamos el uso de las redes WiFi. El crecimiento de esta tecnología inalámbrica como método de transmisión de datos se ha hecho muy popular con el aumento en el uso de los portátiles, los móviles y los tablets para conectarse a Internet. No obstante, el WiFi tiene sus defectos, unos que no tienen los dispositivos PLC, la alternativa que coge más fuerza con la llegada de las conexiones de alta velocidad. Ahora bien, ¿cuál es la mejor elección? ¿qué carencias y ventajas tienen cada uno de ellos?

Nuestros compañeros de RedesZone se han puesto manos a la obra para desvelarnos la respuesta a estas preguntas y ayudarnos a elegir entre una u otra opción. Para los que no estéis puestos al día, los dispositivos PLC son unos adaptadores de corriente, que se conectan a la red eléctrica, y hacen uso de esta para transmitir la conexión que recibimos de nuestro operador de banda ancha. Se suelen vender de dos en dos, y se conectan a los enchufes de casa. A estos adaptadores se les puede conectar a su vez un cable de red Ethernet, el mismo que conectaríamos a nuestro router. Y hacemos lo propio con el adaptador que está puesto en otro de los enchufes de la casa. Básicamente, lo único que estamos haciendo es utilizada como prolongador toda la red eléctrica de cada.

¿Qué ventajas tiene esto con respecto al WiFi?

Que se trata de una conexión física, no una conexión inalámbrica. Por desgracia estas últimas sufren una gran pérdida de datos y esto es lo que hace que la velocidad a la que pueden funcionar sea menor. Es verdad que la tecnología WiFi está mejorando día tras día y cada vez disponemos de protocolos más rápidos y capaces. El último, es el WiFi N, capaz de transmitir a velocidades de 150 Mbps útiles. No obstante, por debajo de este, tenemos el WiFi G, que se queda en los 25 Mbps útiles, y el WiFi B, que no pasa de los seis. Obviamente, si pensamos en las conexiones a Internet que tenemos hoy en día, y sobre todo, las que tendremos el año que viene, de entre 100 Mbps y 200 Mbps, entonces ya tenemos que plantearnos si el WiFi será una buena opción o no. No tiene sentido contratar 100 Mbps para que luego solo podamos trabajar a la mitad. Por otro lado, las interferencias en nuestra red inalámbrica, y la creciente cantidad de redes que abarrotan las ciudades, hace que el rendimiento de estas baje, por lo que encima perdemos aún más velocidad.

PLC

El PLC acaba con estos problemas, ya que se trata de una conexión física directa entre el operador y el ordenador, por medio de un cable. Por un lado evitamos las interferencias de otras redes, y por otro, alcanzar una velocidad de transferencia de 200 Mbps de bajada y subida es algo normal, llegando incluso a alcanzar los 500 Mbps. Con todo, puede tener limitaciones, como que no tiene un alcance de más de 100 metros, o que puede ser afectado por el ruido eléctrico. En general, en viviendas normales con 15 años o menos de antigüedad, no debería haber ningún problema.

En cualquier caso, el análisis completo de las ventajas e inconvenientes de los PLC y las redes WiFi podéis encontrarlo en Redes Zone, con dispositivos recomendados y un minucioso estudio de cada una de las características de estos sistemas.

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