iPad 2 : Vende un riñón para poder comprarse la tableta de Apple

iPad 2 : Vende un riñón para poder comprarse la tableta de Apple

Redacción

Cuando creíamos haberlo leído todo, un joven chino ha sorprendido a medio mundo. En su afán por conseguir un iPad 2, un estudiante de 17 años cuyos ahorros no eran suficientes para conseguir una de las nuevas tabletas de Apple ha optado por vender uno de sus riñones para conseguir liquidez y poder comprarse el dispositivo.

Movilzona.es se hace eco de una de las noticias más curiosas y absurdas de los últimos días. Se trata de la historia de Zheng, un adolescente de 17 años chino que ha saltado a la fama gracias a su ingeniosa y lamentable forma de conseguir dinero para comprarse un iPad 2: vendiendo uno de sus órganos vitales.

"Yo quería comprar un iPad 2 pero no me lo podía permitir. Un agente se puso en contacto conmigo por Internet y me dijo que podía ayudarme a vender uno de mis riñones por 20.000 yuanes", explicó el joven. Esta cifra equivale a algo más de 2.100 euros, lo que le permitió conseguir lo necesario para comprarse la tableta. No obstante, según la información publicada, el muchacho volvió a su hogar con un iPhone y un portátil, por lo que Zheng podría haber cambiado de opinión a última hora tras la operación.

Muchos no acaban de creer una historia que a todas luces parece sacada de un diario de humor, pero lo cierto es que en el mundo existe mucha gente desesperada por vender sus órganos para conseguir dinero y otras personas que se quieren aprovechar de la situación. Hasta ahora, las autoridades chinas han tratado de localizar a los compradores del riñón del joven, pero no han conseguido dar con ellos.

No podemos sino culpar al trastorno de este muchacho como único causante de este despropósito, pero el caso evidencia la fiebre que existe en todo el mundo -y en China con especial incidencia en los últimos tiempos- por conseguir los productos de Apple. El gigante de Cupertino arrastra ingentes cantidades de usuarios dispuestos a hacer cosas muy inverosímiles para hacerse con sus dispositivos como esperar largas colas a la intemperie. Sin duda, la tragicómica historia de Zheng ha roto todos los registros en este sentido.