El Ministerio de Cultura quiere imponer la grabación de un vídeo de Alejandro Sanz en un centro social

El Centro Social Autogestionado La Tabacalera (Madrid) ha sido el lugar elegido por el Ministerio de Cultura para la grabación de un videoclip de Alejandro Sanz. Los gestores del centro social se quejan de la imposición por parte de la institución dado que atentaría contra la política de copyleft que se acordó regiría en el espacio social.

Mañana martes por la mañana, salvo cambio de opinión de última hora, un equipo técnico procederá a la grabación del polémico videoclip. El Ministerio de Cultura, que cedió el espacio público al colectivo gestor de La Tabacalera, quiere ahora imponer que se pueda rodar en sus instalaciones un vídeo de un artista que se aleja de los principios de copyleft que fueron acordados por los integrantes del centro social.

Desde el espacio, sus integrantes se defienden. "La Tabacalera es un espacio público abierto a todo tipo de iniciativas siempre que cumplan con los consensos que hemos establecido entre todas", afirman en su comunicado al público. Sin embargo, no es precisamente Alejandro Sanz ni la multinacional que lo respalda (Warner), una iniciativa que cumpla con dicho consenso y menos tras saltarse por parte del Ministerio de Cultura y la productora "los mecanismos transparentes de programación de las actividades".

La Tabacalera considera que la grabación del vídeo "está totalmente en contra de los mínimos criterios comunes del centro social" ya que éste supone la "privatización de un espacio público y abierto para uso mercantilista-privativo por parte de una multinacional (Warner) y una entidad de gestión de derechos (SGAE)" y "la apuesta por la cultura libre es una de las líneas políticas clave del centro social".

Copyleft como alternativa al copyright tradicional

Esta no es sino una nueva y evidente manifestación entre la política de derechos de autor defendida por la SGAE y otros agentes socioculturales y la alternativa que plantea el copyleft. El propio Ministerio de Cultura sería el primero en saltarse el acuerdo alcanzado, demostrar su apoyo al derecho de autor entendido desde dichos agentes y demostrar su poco respeto a una alternativa cultural que sigue ganando fuerza con el paso del tiempo ante el tradicional copyright y su uso legal coercitivo.

La polémica está, por tanto, servida y falta por ver cómo se desarrollará la jornada de grabación. Desde el centro social se ha anunciado la impartición del seminario "Práxis en desobediencia civil cultural" a la par que la productora pretende grabar el controvertido videoclip.