La industria del videojuego empieza a admitir las ventajas del mercado de segunda mano

El mercado de la segunda mano ha sido uno de los más criticados por la industria de los videojuegos en los últimos años. Incluso se llegó a plantear medidas en las consolas Next Gen para torpedearlo, algo que finalmente no sucedió. Compañías como Sony o Electronic Arts reconocen ahora los beneficios de este mercado.

Hace solo unos meses parecía el gran mal del mundo de los videojuegos y en estos momentos es visto por algunas de las empresas más importantes del sector como un potencial beneficio. Hablamos del mercado de juegos de segunda mano, criticado con dureza por algunas compañías que veían en él un obstáculo para aumentar sus beneficios.

Como decíamos, incluso Microsoft o Sony se plantearon sistemas que en sus Xbox One y PlayStation 4 impidiesen ejecutar juegos usados, lo que despertó una gran indignación en la comunidad gamer. La firma japonesa fue la primera en alejarse de esta política, mientras que los de Redmond tardaron un poco más pero anunciaron cambios en su estrategia inicial para dar una mayor libertad a los usuarios a la hora de poder utilizar juegos comprados de segunda mano o prestados.

Ahora es precisamente Sony uno de los que empieza a aplaudir este mercado. Andrew House, su CEO para la división de entretenimiento, ha admitido que hay que convivir con este sector por sus potenciales ventajas. «Hay datos que demuestran que la gran mayoría de las ventas de juegos de segunda mano inmediatamente se destinan a la compra de otros juegos, de alguna manera no salen de la economía del videojuego«, explica el británico.

El formato físico no tiene los días contados

Desde Electronic Arts su director financiero y vicepresidente ejecutivo, Blake Jorgensen, es aún más claro. «Los videojuegos de segunda mano son una parte importante de la industria», señala a la par que indica que muchos usuarios «piensan en el precio de un juego basándose en que posteriormente podrán venderlo«. Por este motivo considera que el formato físico que vender tendrá plena vigencia durante un tiempo.

En su reflexión, Jorgensen también apunta al insuficiente desarrollo de la banda ancha de cara al salto definitivo de los videojuegos en formato físico al digital. En su opinión, la mayor potencia y por consiguiente el mayor tamaño de los juegos complican que los juegos puedan ser descargados con comodidad, por lo que el formato físico seguirá siendo la opción preferida para el grueso de los jugadores.