Por qué no deberías desactivar SuperFetch en Windows 10

Por qué no deberías desactivar SuperFetch en Windows 10

Carlos González

En foros de software es frecuente encontrar problemas con SuperFetch, por parte de los usuarios, y también guías en las que, para ‘mejorar el rendimiento de Windows 10’, se sugiere desactivar dicha función. Es cierto que, en ocasiones, podemos encontrar en el Administrador de Tareas del sistema que el proceso de SuperFetch en ejecución resta RAM y consume recursos del disco duro. Pero lo cierto es que hay un motivo por el que no deberías desactivarlo.

Es curioso, pero Microsoft ha conseguido que Windows 10 tenga los mismos requisitos de especificaciones técnicas que sus sistemas operativos anteriores –en cuanto al mínimo, claro-. Y sin embargo, lo habitual es que los software más recientes supongan un consumo de recursos mayor. Y entre muchas otras cuestiones, SuperFetch tiene buena parte de la culpa de esto –ya existía, pero se ha ido optimizando-. Porque es una función que pre carga en la memoria RAM las apps más usadas para que estén disponibles de una forma más inmediata.

SuperFetch utiliza la memoria RAM únicamente cuando está en desuso. Y de forma automática se libera cuando el usuario ejecuta una acción que requiera de dichos recursos.

superfetch

SuperFetch optimiza Windows 10, no supone una carga para el rendimiento del PC

Efectivamente, es posible que veamos que SuperFetch consume memoria RAM, o bien que está consumiendo ancho de banda del disco duro. Y esto, sí, en situaciones muy puntuales puede suponer una temporal pérdida de rendimiento sobre el equipo. Como ya comentábamos, SuperFetch se dedica a pre cargar apps en la memoria RAM. Única y exclusivamente las que se ejecutan con frecuencia, y también únicamente cuando no es requerida dicha RAM por aplicaciones prioritarias del sistema –ejecutadas por el usuario-. Es decir, se utilizan recursos en desuso para optimizar la carga próxima de una app.

Es posible desactivar SuperFetch, pero el problema es que hacerlo supondría un mayor tiempo de carga para las aplicaciones y, por otro lado, que en el momento de ejecución por parte del usuario no haya recursos disponibles y tenga que esperar el proceso a que se liberen los mismos. Si tenemos SuperFetch activado en Windows 10, sin embargo, se aprovechará la memoria RAM en desuso –y se liberará cuando se requiera-, y de esta forma conseguiremos mayor velocidad de ejecución de las aplicaciones que usamos con mayor frecuencia.