La Unión Europea presiona a la red social planteando que los de Mark Zuckerberg se somentan a las normas comunitarias en materia de protección de datos. Y es que, hasta ahora, Facebook se ha beneficiado de la normativa de Irlanda, lo que les ha permitido mayor flexibilidad en la aplicación de políticas de privacidad. Por lo tanto, aplicar sobre Facebook la normativa europea significaría un replanteamiento del “modus operandi” de la gigante red social.

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No están dispuestos a ello, y así Richard Allen lo ha dejado claro asegurando que “la regulación nacional plantearía serios obstáculos”. Señala, concretamente, que “los costes de Facebook aumentarían”, y como consecuencia directa amenaza con que “las novedades llegarían de forma más lenta a los europeos, o incluso no llegarían”. Esta es la posición de Facebook, que con este tipo de declaraciones pretende frenar la iniciativa de Europa en la regulación de la protección de datos de los usuarios.

Facebook propone soluciones alternativas

El vicepresidente de Facebook no sólo ha planteado el descontento de la red social con estas posibles modificaciones sobre la regulación, sino que también ha expuesto las alternativas posibles para solucionar la problemática a que apunta Europa. Según Richard Allen, las diferencias entre estados se resolverían con el trabajo en común de los reguladores nacionales. De esta forma, se podrían establecer políticas comunes para la protección de datos de una forma menos agresiva.

En cualquier caso, la última palabra la tienen los organismos reguladores europeos, no sin tener que aceptar las consecuencias de lo que Facebook quiera hacer con los usuarios europeos. Y es que, aunque tendrían que someterse igualmente, no debemos olvidar que Facebook sería la segunda nación más poblada, si fuese un país. Por lo tanto, su poder es más que evidente.

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