El palo para selfies no es nuevo, se inventó hace más de 20 años

El palo para selfies no es nuevo, se inventó hace más de 20 años

Carlos González

Durante estas navidades, el regalo estrella ha sido el ‘selfie stick’ o, simplemente, palo para selfies. Se ha puesto de moda hacer los autorretratos con un palo extensible que permite dar más distancia entre la cámara y el sujeto fotografiado, en este caso el propio fotógrado. Pero ¿sabías que no se trata de nada nuevo? Es más, el palo para selfies tiene ya más de veinte años.

Los más jóvenes, llenando sus redes sociales de este tipo de autorretratos, se han creído que el «palo para selfies» es algo novedoso. Nada más lejos de la realidad, y es que se trata de un invento que tiene ya más de dos décadas a sus espaldas. Evidentemente, cuando se lanzó no estaba orientado a hacer autorretratos de uno mismo con un teléfono inteligente, pero por el simple hecho de que en aquel entonces los dispositivos móviles de este tipo ni siquiera existían. Ahora bien, como podréis ver en las imágenes que acompañan a esta publicación, la intención con que se lanzó el palo para selfies en su idea original era exactamente la misma, hacer una fotografía de aquellos que no contaban con un «fotógrafo a mano».

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Se consideró en 1995 «un invento estúpido»

Ahora es en China donde se está aprovechando principalmente la popularidad del palo para selfies, y es que es de allí de donde vienen la mayoría, aunque su comercialización está teniendo éxito en prácticamente todo el mundo «occidentalizado». Sin embargo, en 1995 el palo para selfies llegó a aparecer en un libro japonés sobre «inventos estúpidos». Evidentemente, en aquellos años tenía sentido considerar un palo para selfies como un «invento estúpido», y es que la fotografía funcionaba de un modo muy diferente y no para hacer selfies.

Aunque ahora tenemos la facilidad de hacer una fotografía y, directamente, subirla a una red social ¿es que acaso no recordamos cuando teníamos que ir a revelar un carrete? Sin duda, hace más de 20 años era mucho menos interesante hacer un selfie con la cámara sostenida en el extremo de un palo. Porque, entre otras cosas, no existía el Bluetooth para hacer la toma directamente pulsando en el mango.