Apple diseñó un software especial para mantener el primer iPhone en secreto

¿Sabías cómo se llevó a cabo el proyecto Purple? Sí, el proyecto que dio lugar al primer teléfono inteligente de la compañía de Cupertino, el iPhone original. Salió como salió al mercado gracias a Skankphone, un software especialmente diseñado para mantener al terminal en completo secreto frente a la prensa y los competidores.

El equipo de desarrollo del proyecto Purple, que fue como se denominó al primer teléfono inteligente de la compañía de Cupertino, Apple, de forma interna, estuvo dividido en «software» y «hardware». No es extraño que esto ocurriera de tal modo, pero sí es extraño el punto hasta el que Apple decidió mantener separados a estos dos equipos. Tanto fue así que se decidió desarrollar un software básico para que el equipo de «hardware» pudiese trabajar en la configuración técnica del iPhone original sin necesidad de ver lo que en software estaban haciendo con iOS, el software que finalmente se montaría.

Era todo cuestión de tratar de evitar, a toda costa, que se produjeran filtraciones en relación con los aspectos sobre los que estaba trabajando el «otro equipo», siendo este el de hardware en caso de hablar de un participante de software y en caso contrario, el de hardware. En definitiva, se diseñó un software básico -en interfaz- que sirviese como estructura al equipo de hardware, y esta interfaz fue bautizada como «Skankphone».

Según se ha comentado en varias ocasiones, ambos equipos habrían tenido que lidiar hasta el final con los problemas que puede suponer no conocer la otra parte fundamental del dispositivo. A fin de cuentas, el equipo de software trabajó con hardware falso, mientras que el equipo de hardware utilizaba software falso. Pero, ¿cómo consiguieron hacer de estas dos piezas un todo completo? Según informa nuestra fuente, llegaron incluso a revisar aspectos de la «simbiosis» ingenieros separados por una cortina, para no ver lo que el otro ingeniero estaba utilizando, pero pudiéndose así valer de lo que le detallaba para depurar las líneas de código y que todo funcionase correctamente. En cualquier caso, por todos es sabido que el iPhone original tenía serios problemas técnicos que llegaron incluso a su presentación, aunque fueron llevados por Steve Jobs de la mejor forma posible.