Por qué Windows 10 nunca llegó a ser Windows 9

Por qué Windows 10 nunca llegó a ser Windows 9

Carlos González

Mucho se ha comentado, desde que fuese presentado Windows 10, acerca del porqué de un cambio en la forma de denominación de los sistemas operativos de escritorio de Microsoft, dado que de este se esperaba que llegase como Windows 9. ¿De quién fue la culpa? En realidad, no de Microsoft, que lo cambió «en el último momento».

El código fuente de algunos programas desarrollados para entornos Windows es el que nos desvela el motivo real de que, finalmente, Windows 10 haya llegado con este nombre y no como Windows 9, que es como habría tocado según las anteriores versiones del sistema operativo de escritorio de la compañía de Redmond, Microsoft. Y es que, aunque se podría haber optado por denominarlo Windows 9 y solucionar los daños colaterales con el trabajo de los desarrolladores ajenos a Microsoft, los de Redmond han preferido ponerse del lado de los desarrolladores para, al mismo tiempo, beneficiarse del cambio de nombre en forma de «salto», el mismo salto que quieren hacer ver que es Windows 10, aunque por el momento no parece serlo.

Programas que anteriormente han sido desarrollados para entornos Windows incluyen algunas líneas de código, concretamente excepciones, que afectan directamente a versiones como Windows 95, Windows 98 y Windows Me. Ahora bien, el problema es que esta excepción, que ahora vemos que se ha utilizado con bastante frecuencia, tiene como «mensaje principal» detectar versiones que comiencen por «Windows 9», donde también encajaría, evidentemente, la versión que finalmente ha terminado por llamarse Windows 10. Así, de haber denominado finalmente a esta versión como Windows 9, nos habríamos encontrado con que ciertos programas detectarían al nuevo sistema operativo como alguna de las versiones más antiguas :Windows 95, Windows 98 o Windows Me.

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En la captura de pantalla anterior encontramos la explicación con las líneas de código «genéricas» que, además, también podéis comprobar en este enlace. Es tan solo una de tantas pruebas que demuestran que, efectivamente, Microsoft ha decido cambiar el nombre de versión de su último sistema operativo «en el último momento».

Los enlaces de descarga que nos muestran «Windows 9»

Una de las «pruebas» que sostienen esta teoría, entre algunas otras, corresponde a los enlaces de descarga que ayer mismo ofrecíamos cuando alertábamos de que ya se puede descargar e instalar Windows 10 Technical Preview. Aunque en el portal de descarga que Microsoft habilitó para acceder a los enlaces correspondientes a Windows 10 está todo repleto de referencias a este último nombre para el sistema operativo de escritorio, en realidad los enlaces de descarga nos muestran una información que, probablemente, podríamos considerar como «desactualizada». Justo en el enlace que podéis leer a continuación encontraréis que, detrás de «microsoft.com», la primera referencia que hace la URL es a «W9TPI», es decir, Windows 9. Y es que, aunque finalmente Microsoft ha optado por cambiar el nombre de su sistema operativo de escritorio, en todo momento se supo que la versión de prueba llegaría como «Technical Preview».

http://iso.esd.microsoft.com/W9TPI/FD54DF81A4CCF4511BA1445C606DDBA2/WindowsTechnicalPreview-x86-EN-US.iso

Pero, ¿cuándo cambió Microsoft el nombre de Windows 9? Pues bien, como podréis ver en el «tuit» que os dejamos a continuación, Tom Warren alertaba el pasado 27 de septiembre de que aún se estaba decidiendo el nombre de la próxima versión del sistema operativo de sobremesa más extendido a nivel global. Sin embargo, el mensaje en realidad nos lleva a un día antes, el 26 de septiembre, y todo esto os lo contábamos nosotros. Así pues, aunque no se puede asegurar con plena seguridad y Microsoft no ha dicho nada al respecto, ahora todo parece indicar que fue el mismo día 26 de septiembre cuando se decidió finalmente llamar Windows 10 al nuevo sistema operativo de Microsoft.

https://twitter.com/tomwarren/status/515673123606503424

De Windows 9 a Windows 10, del problema a la oportunidad

A partir de lo anterior es cierto que el tema es muy susceptible de introducir todo tipo de opiniones, conjeturas y teorías de cualquier tipo, siempre desde la subjetividad. Por lo tanto, a partir de aquí que cada cual tome su propio sendero. Manteniendo claro que Windows 9 se ha visto obligado a llegar finalmente como Windows 10 por problemas con el código de algunos programas ajenos a Microsoft, parece evidente que, de ser así, Microsoft se habría encontrado en el último momento con un problema. Ahora bien, la solución era tan fácil como cambiar el nombre del sistema operativo de sobremesa y teniendo en cuenta que esta nueva versión es un «salto evolutivo» en el entorno Windows, ¿acaso le venía bien un cambio de nombre? Pensemos como publicistas.

Una vez aquí, la compañía de Redmond podría haber optado por «Windows One», como también se rumoreó poco tiempo antes del lanzamiento, o bien por Windows Threshold, que en definitiva es el nombre interno del sistema. Podrían haber optado por muchas otras opciones y, finalmente, tomaron Windows 10 como decisión. Y es que, de cero a diez, ¿con qué cifra numérica nos gustaría ser evaluados?