La estafa de los e-mails nigerianos se salda con penas de hasta 21 años de cárcel

La Audiencia Nacional condena con hasta 21 años de cárcel a 14 personas implicadas en la estafa de los “e-mails nigerianos”. Este fraude permitió a una red criminal recaudar un botín de 8,5 millones de euros en apenas cinco años, gracias a la colaboración de un empleado de banca.

A lo largo de los años, los casos de fraudes o estafas utilizando medios telemáticos han ido proliferando y aunque en gran medida, los usuarios de nuevas tecnologías han comenzado a desconfiar de cualquier práctica sospechosa, lo cierto es que todavía muchas de estas técnicas son capaces de generar a los ciberdelincuentes cantidades astronómicas de ingresos.

Tal vez una de las estafas más conocidas por casi cualquier usuario de Internet sea la que comúnmente se bautizó como el “timo del príncipe nigeriano”. Mediante el envío masivo de correos electrónicos, las redes del crimen organizado trataban de suplantar la identidad de supuestos miembros de la aristocracia de Nigeria, que solicitaban una inversión económica para, en ocasiones proceder a cobrar una herencia millonaria, u otras veces para salir del país y llevar a cabo un rentable negocio. Las víctimas de la estafa debían realizar un ingreso a estas causas ya que se les garantizaba un suculento porcentaje del rendimiento obtenido en las falsas promesas, y se argumentaba que el dinero que iban a recibir se encontraba depositado en el Banco de España.

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Una estafa de más de 8 millones de euros

Lo grave de esta situación es que los criminales, pertenecientes a bandas organizadas, actuaban respaldados por un interventor del Deustche Bank, que dotaba de veracidad al engaño y que gracias a su colaboración estafaron más de 8,5 millones de euros entre los años 2005 y 2010. Ahora, la Audiencia Nacional ha condenado a 14 personas implicadas en esta trama, entre las que se incluye el exempleado de Deustche Bank, a penas de hasta 21 años de prisión por delitos de estafa, blanqueo de capitales, falsedad y asociación ilícita.

Las víctimas de este engaño –unas quince personas pertenecientes a seis países-, no recibirán indemnización alguna del propio banco, ya que la actuación del trabajador implicado –que ha sido condenado a 12 años y nueve meses de cárcel- se realizó de forma independiente y sin autorización o mandato de la entidad.

Por fortuna tenemos a nuestra disposición muchas herramientas de seguridad informática que nos ayudan a proteger nuestros equipos frente ataques de piratas informáticos. En el caso de envíos de correos electrónicos fraudulentos,  los filtros anti-spam también sirven para evitar que recibamos e-mails que esconden esta clase de estafas, pero son las fuerzas judiciales y del orden las que tienen la última palabra, cuando como ocurre en este caso, el entramado del fraude está tan bien orquestado.