Desde Mountain View están preparando el terreno para su posible salto al mundo de los videojuegos y las consolas Android. El primer movimiento de la compañía ha sido adquirir Green Throttle Games, desarrolladora de juegos y periféricos conocida por su Atlas Arena, un mando inspirado en el de Xbox compatible con su sistema operativo.
Google no quiere quedarse en fuera de juego tras el auge que las consolas Android están sufriendo en los últimos meses. Conscientes del éxito que están cosechando algunos de estos dispositivos podrían estar en pleno proceso de desarrollo de una alternativa propia que sumergiría a la empresa en otro nuevo sector relacionado siempre con su sistema operativo.
Ya conocíamos Ouya, una consola financiada mediante crowdfunding en la plataforma Kickstarter que recibió un apoyo masivo (recaudando 8,5 millones de dólares) incluso en su llegada a las tiendas el pasado verano. Las claves, su precio de tan solo 99 dólares y la amplia gama de juegos, ya que es compatible con aquellos disponibles en Google Play. Otro de los ejemplos más sonados, y existen algunos más, es TRON, desarrollada por el fabricante chino Huawei se daba a conocer en el pasado CES de Las Vegas. Sorprendía el diseño cilíndrico de reducidas dimensiones y un mando, con la gran novedad de un panel táctil circular.
En cualquier caso, tendremos que estar atentos a los próximos movimientos de Google y en especial al próximo congreso para desarrolladores Google I/O dónde podrían desvelar qué camino escogen al final o si por el contrario, nos sorprenden con algo totalmente distinto.
