Por qué Windows 10X apunta a que será otro fracaso de Microsoft

Por qué Windows 10X apunta a que será otro fracaso de Microsoft

Redacción

Microsoft tiene en su poder a Windows, uno de los sistemas operativos más utilizados en todo el mundo, el cual es el rey indiscutible en ordenadores. Sólo Android, desde 2017, ha sido capaz de superarle como sistema operativo más utilizado, y aunque ambos han estado peleando desde entonces, al final Android se ha impuesto. Microsoft ha intentado lanzar alternativas a Windows 10 que compitan con Android e incluso con su propio Windows 10, pero ha fracasado con todas ellas. Y Windows 10X va camino de sufrir un destino similar, ya que están haciendo cambios de última hora en él.

Windows 10X fue desvelado oficialmente junto al Surface Neo. El nuevo sistema operativo de Microsoft estaba pensado exclusivamente para dispositivos plegables. El sistema es un nuevo intento de la compañía de aunar lo mejor de Windows Phone, Windows 10 para ARM y Windows 10, pero hecho desde cero. Y no sólo estará presente en dispositivos de la compañía, sino que también estará abierto a OEMs como ASUS, Dell, HP o Lenovo. Por desgracia, no podremos instalarlo en cualquier ordenador como podemos hacer con Windows 10, sino que tendremos que adquirir un dispositivo que ya lo incluya, lo cual limitará aún más su expansión.

Windows 10X está construido bajo Windows Core OS, el nuevo sistema modular en el que la compañía va a basar todos sus sistemas operativos. Esta idea de sistema modular como base para todo su software es bastante buena, y seguro que le va a reportar bastante éxito para simplificar desarrollos y tener un ecosistema con funciones más adaptables entre sí.

Windows 10X podrá ejecutar también aplicaciones Win32, ya que contará con un procesador x86 fabricado por Intel. Esto hará que no sólo se puedan ejecutar aplicaciones nativas en el sistema operativo que incluya la propia compañía, sino que además se podrán ejecutar programas e incluso juegos que ejecutamos en un PC con Windows 10 actualmente.

Microsoft cambia de idea: Windows 10X llegará a portátiles

Además de los dispositivos plegables, Microsoft ha confirmado hoy que el sistema operativo llegará también a portátiles y dispositivos de una única pantalla. El motivo para lanzarlo, según ellos, es que “El mundo es muy diferente a como era el pasado mes de octubre cuando compartimos nuestra visión para una nueva categoría de dispositivos plegables con Windows”, a lo que añade que “diseñaron Windows 10X con la flexibilidad en mente, pudiendo aprovechar el poder de la nube para ayudar a sus usuarios a trabajar, aprender y jugar de nuevas formas”. Esto implica que para ejecutar algunos programas es posible que sea necesario usar virtualización o conexión con la nube, lo cual añade más trabas a algo que se puede hacer con un ordenador mucho más barato.

Y es que ese es parte del problema, donde hemos visto que Microsoft tiene productos muy buenos a nivel de hardware y software, pero luego no es capaz de darles el soporte que merecen o no tiene un fin claro para ellos. Nadie, en su sano juicio, instalaría Windows 10X en un portátil (en el caso de poder hacerlo) si pueden usar la versión normal de Windows 10, evitando multitud de problemas de compatibilidad o tener una personalización limitada. Es el mismo motivo por el que Windows 10 S no lo usó nadie, aunque de momento Windows 10X tiene a su favor el poder ejecutar programas Win32.

Así, Microsoft es conocida por matar rápidamente sus sistemas en cuanto no tienen éxito, a pesar de que éstos sean buenos. Lo vimos con Windows Phone, donde cada vez más desarrolladores iban retirando apps. También ocurrió con Windows 10 S, que finalmente se convirtió en un modo de Windows 10, y lo mismo pasó con Windows 10 para ARM, del que no hemos vuelto a saber nada porque la compañía ya empezó a centrar sus esfuerzos en Windows 10X. Y, por último, lo vimos también con las gafas de Realidad Mixta de la compañía, donde a pesar de ofrecer un muy buen precio y prestaciones, ellos mismos dejaron de venderlas en su propia página web y es muy difícil hacerse con unas en general. De hecho, en su web estadounidense venden las HTC Vive Cosmos o las Oculus Rift en lugar de sus propias gafas de realidad mixta, demostrando que han tirado la toalla.

Además, Windows 10X llegará primero a dispositivos de una única pantalla, demostrando el cambio total de rumbo de la compañía en sólo unos meses donde antes priorizaban los plegables. Esa es una gran diferencia que tienen frente a Apple, los cuales, cuando lanzan un nuevo dispositivo o sistema, lo hacen dándole todo el apoyo y cohesión posibles. Con Microsoft hemos visto que han dado por muertos muchos dispositivos e incluso sistemas a los pocos meses de lanzarlos.

2.499 dólares por un producto de dudoso futuro

La crisis actual ha obligado también a Microsoft a replantearse en qué segmento introducir su nuevo sistema operativo, ya que hay muy poca justificación para gastarse 2.499 dólares en un dispositivo limitado a nivel de rendimiento y aplicaciones, pudiendo tener por ese dinero un móvil de gama alta con Android y un ultrabook con Windows 10. Por ello, todo apunta a que el Neo se retrasaría a 2021, donde la compañía teme que jugar a ser Apple con un sistema operativo con aún menos apps que Windows Phone le pueda jugar una mala pasada.

Además, Microsoft afirma que, durante el confinamiento, el uso de dispositivos con Windows 10 ha aumentado un 75%, y si lanzan Windows 10X para esos dispositivos, la compañía cree que va a ganar cuota de mercado más rápidamente. Así, en sólo 8 meses, la compañía ha reculado y ha cancelado su plan inicial de apostar únicamente por Windows 10X para dispositivos plegables como el Surface Neo. Sobre el Surface Duo, que está basado en Android, no han dado nuevos detalles.

Windows 10X será moderno, más ligero, y más rápido, pero demuestra que Microsoft no aprende de los errores. El nuevo sistema nos muestra cómo será parte del futuro de Windows 10 a nivel de diseño y nuevas apps, y eso es lo que la compañía tendría que haber introducido en el sistema desde hace años. El problema es que desprenderse de los componentes antiguos de Windows es casi imposible sin romper la compatibilidad para los usuarios, motivo por el cual tienen que lanzar este nuevo sistema operativo que permita ejecutar aplicaciones Win32, pero en un sandbox aparte, priorizando el uso de apps nativas. Por ello, todo apunta a que Windows 10X será un simple testimonio de las funciones que llegarán en el futuro a Windows 10.