Microsoft no quiere terminar la semana sin polémica. En este caso porque ha confirmado que ha comenzado a forzar la actualización de Windows 11 en equipos que no estaban actualizándose. La compañía deja la manga ancha y activa las actualizaciones obligatorias.
El camino a la redención de Windows 11 está siendo peculiar. Desde Microsoft se han comprometido a solucionar todos los problemas que persiguen a su sistema operativo. Y también han dicho que escucharán a los usuarios y les ayudarán. En paralelo, la empresa anuncia las actualizaciones obligatorias para usuarios de una de sus versiones. ¿Está justificada esta decisión?
¿Qué equipos se verán afectados?
Microsoft informa que forzarán la actualización a Windows 11 25H2 en todos los casos de ordenadores que estén en la versión anterior, Windows 11 24H2. El requisito para que se produzca el forzado es que sean ordenadores que no estén gestionados en una red corporativa y que tengan la edición Home o la Pro. Es decir, se trata de una medida que afectará a los usuarios más estándares y no a los de grandes empresas.
Las actualizaciones forzadas han comenzado esta misma semana y se encuentran enmarcadas dentro de la política de ciclo de vida de Windows 11. El motivo de ello es que la versión 24H2 de Windows 11 perderá el soporte el día 13 de octubre de 2026 y Microsoft quiere preparar a todos los usuarios. Las personas que ya tienen Windows 11 25H2 recibieron esta versión en septiembre de 2025, aunque ya en ese momento hubo usuarios que se negaron a aplicarla. En otros casos, hubo muchos equipos que no estaban preparados para recibirla debido a aspectos técnicos.
¿Cuál es la situación exactamente?
Microsoft insiste en la importancia de pasar a Windows 11 25H2 para poder continuar disfrutando del mejor rendimiento de los ordenadores. La entidad remarca que los equipos que no se actualizan no recibirán más parches para problemas detectados, no tendrán soporte técnico, no recibirán actualizaciones mensuales de seguridad ni tampoco los cambios de las zonas horarias. Dicho de otra manera, estos ordenadores sin la versión 25H2 pierden gran parte de su utilidad, en especial por la falta de actualizaciones de seguridad, lo que podría exponer los equipos a multitud de ataques.
Según la empresa, las actualizaciones forzadas a Windows 11 25H2 se van a aplicar progresivamente en todos los ordenadores que estén preparados para ello. El reinicio para que se aplique la actualización se llevará a cabo cuando el usuario lo decida. Aunque sigue quedando ese paso definitivo en manos del usuario, un simple reinicio tampoco resulta una barrera imparable ante la actualización forzada. Antes o después, todos los ordenadores acaban requiriendo un reinicio.
Microsoft también recuerda que, si quieres actualizar inmediatamente y no esperar al forzado, puedes hacerlo entrando en Ajustes y luego en el apartado de Windows Update. Como extra, los usuarios también tienen la oportunidad de pausar la actualización hasta que lo vean conveniente. No obstante, solo se ofrece un pausado y, cuando el tiempo acabe, el forzado se realizará de manera obligatoria.
¿Está cometiendo Microsoft un error?
La realidad es obvia: la actualización es necesaria para seguir usando Windows 11 de manera adecuada. Nadie quiere tener un equipo que no recibe actualizaciones o parches de seguridad. No obstante, es cierto que hay usuarios que necesitan Windows 11 24H2 porque hay aplicaciones y programas que se ha demostrado que no funcionan en Windows 11 25H2. En estos casos, forzar la actualización en una fecha tan previa al fin del soporte, quizá resulte un poco exagerado.
De todas maneras, lo más problemático de todo esto no es realmente la actualización obligatoria a Windows 11 25H2, sino la cantidad de ordenadores que no pueden pasar a esta versión. Hay una incontable cantidad de equipos que, en octubre, quedarán obsoletos, porque no están preparados para recibir la versión 25H2. En ese momento, Microsoft tendrá que lidiar con un problema tan gordo como fue la pérdida de soporte en Windows 10. Y todo eso le va a terminar pasando factura. Microsoft está complicando en exceso el día a día de sus usuarios y no va a ser algo que les ayude en este intento de mejora que están intentando hacer.
