El último uso del grafeno: hacer de imán para eliminar uranio del agua

El grafeno es uno de los materiales más usados por muchas industrias a la hora de fabricar diferentes dispositivos electrónicos. Gracias a él se pueden hacer baterías, drones, cámaras de fotos o incluso piezas de vehículos, entre otras muchas cosas. Algunas de sus características como su dureza, su resistencia o lo poco que pesa hacen del grafeno un material muy util. De hecho, se le ha encontrado un nuevo uso además de todos los que ya tiene actuar como imán para eliminar el uranio del agua y así purificarla.

El encargado de hacer este nuevo descubrimiento ha sido el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Concretamente se ha creado un filtro que se puede usar en más de una ocasión que usa espuma de óxido de grafeno y funciona igual que un imán para el uranio.

Una nueva forma de purificar aguas contaminadas

Por tanto, al aplicarlo en aguas que contengan esta sustancia radiactiva, se puede limpiar el agua y convertirla en potable.

El uranio es un elemento que puede llegar al agua sin darnos cuenta. Por ejemplo, se puede filtrar en el líquido gracias a los depósitos naturales de las rocas o por los desechos que producen las centrales de energía nuclear. También puede llegar el uranio al agua si esta se encuentra cerca de alguna explotación minera.

Se trata de una sustancia muy peligrosa que además es invisible. Cualquier ser humano que consuma sin darse cuenta esta sustancia tendrá consecuencias negativas para su salud. Además, no se necesita mucha cantidad para que sea dañino.

Las pruebas que se hicieron dieron los siguientes resultados: después de aplicar en agua contaminada de uranio este filtro que usaba óxido de grafeno, el agua quedaba completamente limpia en tan solo unas pocas horas. Tambien fue una gran noticia descubrir que el filtro podía limpiarse y volver a usarse sin problema, teniendo la misma eficacia.

Para limpiar el filtro, solo hay que invertir la electricidad para que el uranio se desprenda del filtro. Una vez hecho esto, está listo para usarse de nuevo.

Para que el filtro funcione, antes hay que enviar electricidad a este, lo que provoca que el agua se divida y se libere hidrogeno, lo que hace que aumente el pH. Esto produce una reacción que hace que el uranio sea atraído hacia el filtro.

Un método efectivo, reutilizable y barato

Además, se descubrió durante los experimentos que el uranio se estaba cristalizando en una forma de hidróxido de uranio que nunca antes se había visto.

De hecho, puede capturar hasta cuatro veces mas su propio peso de uranio, pudiendo extraer una capacidad que hace que este mecanismo sea muy superior a otros ya existentes que tienen la misma función.

Los creadores del mecanismo también confirman que tiene un bajo coste su desarrollo por lo que en el futuro podría implementarse en muchas compañías para ayudar a limpiar el agua de uranio. Se espera también que en el futuro el filtro puede limpiar otros elementos que contaminan además del uranio como el plomo o el mercurio.