Hace unas semanas, Apple nos sorprendía con su modelo de MacBook Neo, un portátil pensado para las personas que no necesitan la mayor de las potencias en un ordenador, pero sí que buscan un precio económico. Es decir, un producto asequible para todo el mundo.
Entró muy fuerte en el mercado de gama media, y se ha notado en sus ventas, las cuales superan todas las expectativas que Apple tenía para este modelo, consiguiendo que, en pocas semanas, su stock se agote, ya que, entre sus planes, no estaba fabricar una cantidad tan grande, centrándose en el del siguiente año, algo que tendrán que replantearse si no quieren poner el cartel de «agotado» antes de tiempo.
¿Habrá más MacBook Neo?
Detrás de este éxito hay un problema importante, y no es tan fácil de resolver como podría parecer. Apple no solo se quedará sin stock antes de lo previsto, sino que además tiene limitaciones reales a la hora de fabricar más unidades en poco tiempo. Todo gira en torno al chip A18 Pro que integra este MacBook Neo, un procesador fabricado con tecnología de 3 nanómetros que ya está siendo utilizado en otros dispositivos de la marca. Esto hace que la capacidad de producción esté muy ajustada y no haya margen para reaccionar rápidamente, sobre todo cuando no estaba en tus planes tal éxito.
Aquí es donde aparece el verdadero dilema. Apple había planificado una producción concreta, en torno a varios millones de unidades, pensando en cubrir la demanda inicial y centrarse después en la siguiente generación. Sin embargo, el ritmo de ventas ha sido tan alto que ese plan se ha quedado corto en cuestión de semanas, faltando, al menos un año, para el siguiente.
Aumentar la producción del chip no es tan sencillo como parece. Implica negociar más capacidad con los fabricantes, asumir costes más altos y, en consecuencia, reducir el margen de beneficio por cada equipo vendido. Y Apple, como es habitual, intenta evitar ese tipo de escenarios, sobre todo cuando hablamos de un ordenador que tiene un coste muy ajustado, y que aumentar el precio de producir más, podría significar incluso pérdidas para Apple si no suben su valor de venta.
Con todo esto sobre la mesa, la compañía tiene varias opciones. Puede apostar por seguir fabricando este modelo aunque sea menos rentable, ajustar algunas configuraciones para mejorar los márgenes (lo cual no tendría mucho sentido) o, directamente, acelerar la llegada de una nueva versión con un chip más avanzado, como el futuro A19 Pro, que ya está en desarrollo, y sorprendernos con un Neo 2 incluso antes de lo previsto.
Lo más curioso de todo esto es que Apple se ha encontrado con un éxito que no esperaba, algo raro para ellos, ya que suelen tener todo muy previsto. El MacBook Neo ha demostrado que hay una enorme demanda de portátiles más económicos dentro de su ecosistema. Ahora la gran pregunta no es solo si habrá más unidades, sino cómo gestionará Apple toda esta demanda, costes y estrategia para el futuro, ya que tiene varios caminos posibles.
En resumen, si te interesa un MacBook Neo, tienes dos opciones: en primer lugar, adquirirlo ya, no esperando el cartel de «sin stock» que podría llevarte a estar meses sin él, ya que no podemos confiar al 100% en que Apple siga la producción al ritmo necesario. En segundo lugar, esperar al Neo 2, un ordenador que sabemos que lanzarán seguro, debido al éxito de este, y que, además, no tardaría mucho, pues es una solución al problema que seguro que ya tienen en mente.
